Lunes, 31 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Flor Vigna se quiebra en el reality: el pedido al cielo para que sus padres sean eternos

En medio del encierro del reality mexicano, la actriz y bailarina argentina dejó al descubierto el miedo más profundo que la atraviesa: que Miguel y Viviana no estén cuando ella vuelva a casa. Recordó la escasez, la separación y una infancia donde sobraba la unión, y el programa acompañó el momento con una canción que ella misma compuso.

Por Silvia MenéndezCultura y espectáculos · 31 de agosto de 2026 · hace 1 h

Yo la vi quebrarse despacio, sin golpes bajos ni cámaras cerca, y esa manera de abrirse fue lo que más me golpeó. Flor Vigna está encerrada en un reality mexicano y anoche volvió a la casa con los ojos rojos y la voz tomada, después de una charla que arrancó como un recuerdo y terminó en confesión. Lo que la actriz y bailarina argentina puso sobre la mesa no fue una estrategia del juego ni un conflicto con un compañero, sino algo mucho más antiguo: el miedo concreto, carnal, de que sus padres no estén cuando ella salga de allí.

Contó que cuando eran chicos no sobraba el dinero, pero abundaban la salud y la unión, y que esa foto de familia se deshizo con los años. La separación de Miguel y Viviana y los problemas de salud que vinieron después borraron aquella cohesión que ella todavía guarda como un tesoro.

Un miedo que la atraviesa hoy

“Me gustaría volver a ese momento, donde había mucha salud y mucha unión, y congelarlo y que mis papás sean eternos. Hoy lo que más miedo tengo es que no estén.”Flor Vigna

En ese instante el programa puso a sonar una canción que ella misma compuso, titulada Mamá y papá, con imágenes de su infancia como fondo. La letra habla del sacrificio de sus padres y del deseo de detener el tiempo, y cierra con un verso que es también una súplica: Hoy le pedí al cielo que sean eternos. El encierro, dijo, potenció todo: la distancia, la ausencia, la certeza de que el reloj no se pausa.

Yo la conozco de otros formatos físicamente exigentes y sé que Flor es dura, de las que bancan el frío, el hambre y la cámara encima. Pero lo de anoche fue otra cosa: fue fragilidad pura, sin artificios, de esas que pocas veces se ven en pantalla abierta. A la salida del estudio donde se emitió la tanda, una productora que siguió toda la noche me dijo al oído, todavía conmovida: Esto le va a hacer bien a mucha gente, porque muchos tenemos ese mismo miedo y no nos animamos a decirlo. Y la verdad, mientras escribo esto, no puedo sacármela de la cabeza.

SM
Silvia MenéndezCultura y espectáculos

Te puede interesar