Google regala un año de su plan de inteligencia artificial, pero solo a un grupo muy específico de estudiantes
La empresa activó una promoción por doce meses para universitarios mayores de 18 años. Incluye acceso a modelos Gemini avanzados, generación de video y 400 GB en la nube. Hay que estar atento a la fecha de vencimiento.
Tengo que ser honesta: cuando me llegó la información sobre esta promoción de Google, lo primero que pensé fue en aquel amigo que sobrevivió a la facultad imprimiendo apuntes en un cyber de barrio. La compañía acaba de lanzar una oferta que cambia bastante las cosas para cualquier estudiante universitario que viva pegado al celular o a la notebook. Se trata de un año gratis del plan Google AI Plus, que en condiciones normales cuesta 59,88 dólares al año. Es una cifra que, al cambio actual, duele en cualquier bolsillo, más todavía si estamos hablando de alguien que está cursando una carrera.
Qué trae el paquete y qué se puede hacer con él
Lo que se obtiene a cambio de hacer unos cuantos clics no es poco. El plan incluye acceso prioritario a los modelos Gemini más avanzados, que son básicamente los cerebros de inteligencia artificial que Google viene desarrollando. También suma la herramienta Deep Research, pensada para investigar a fondo sobre un tema sin tener que abrir veinte pestañas a la vez. A eso se le agrega NotebookLM, un cuaderno digital que permite cargar todo tipo de materiales y, en su versión potenciada, hasta imágenes en vivo mediante una función que llaman Live. Y como si fuera poco, viene con Gemini Omni, un modelo orientado a generar videos con inteligencia artificial, algo que hasta hace poco parecía ciencia ficción.
A todo eso se suman 400 GB de almacenamiento repartidos entre Drive, Gmail y Google Fotos, que es como pasar de tener un placard chico a un ropero entero para guardar archivos. El propio usuario decide cómo distribuir esa memoria según lo que más le sirva: apuntes, fotos, videos de clase, mails viejos.
Cómo se accede y por qué no es para todos
Acá viene la trampa, si se quiere llamar así. La oferta no se activa sola ni está abierta a cualquier persona con un correo de Gmail. Para entrar hay que ser mayor de 18 años, estar inscripto en una universidad que forme parte del programa y tener una cuenta personal de Google con un método de pago válido cargado. Las cuentas institucionales que entregan las facultades no sirven para pedir el beneficio.
El trámite empieza en el sitio oficial de la promoción. Ahí se completa un formulario con el nombre de la universidad y los datos personales, siempre desde el correo personal y no desde el del campus. Después entra en escena SheerID, una plataforma externa que se encarga de verificar que el solicitante sea efectivamente estudiante. En algunos casos pide las credenciales universitarias y hasta un comprobante de matrícula en formato digital. Superada esa instancia, el último paso es elegir la opción Oferta para estudiantes dentro de la pantalla de suscripción. Sencillo, aunque no instantáneo.
La letra chica que nadie quiere leer
Hablé con Milena, una becaria de redacción que está terminando la licenciatura en Comunicación, y me dijo algo que me pareció clave: "Yo soy de las que se olvida hasta de pagar la factura de la luz, así que si me regalan algo por un año, sé que a los once meses voy a estar debiendo plata". El planteo no es menor, porque la suscripción se renueva sola al cumplirse los doce meses. Es decir: si nadie la cancela antes, el cargo anual empieza a correr de manera automática contra el método de pago registrado. La recomendación, entonces, es anotarse en el calendario el mes previo al vencimiento y desactivar la renovación en caso de no querer seguir con el plan.
¿Y eso para qué sirve? Para un estudiante que escribe trabajos finales, que investiga de manera permanente o que necesita ordenar volúmenes enormes de material en un solo lugar, el paquete representa un ahorro concreto y una caja de herramientas que antes estaba reservada a empresas con presupuesto. La contracara es que, como le insistí a Milena en nuestra charla, cualquier beneficio gratis con renovación automática exige una atención mínima. Saber qué pagás, cuándo lo pagás y cómo dar de baja el cargo es tan importante como saber aprovechar lo que te ofrecen.
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