Alcaraz se sacó de encima a Munar y va por otro título en Tokio
El español remontó un primer set adverso, mejoró el saque y se metió en la final del ATP 500 japonés, donde lo espera el checo Jiri Lehecka
La sacó del horno. Carlos Alcaraz estaba 5-3 arriba en el primer set y terminó perdiéndolo. Pero el murciano, cuando se enoja, se vuelve más peligroso. Reagrupó piezas, ajustó el saque y terminó barriendo a su compatriota Jaume Munar por 5-7, 6-3 y 6-1, en la semifinal del ATP 500 de Tokio. El número tres del mundo disputará este martes, a las 6 de la mañana hora argentina, su cuarta final de 2026.
5-7: el set que se le escapó
El arranque tenía todo a favor. Alcaraz dominaba con su derecha, manejaba los tiempos y se había adelantado 5-3. Pero Munar, 49 del ranking, se aferró al servicio, sostuvo el noveno juego y encadenó una racha de 14 puntos seguidos que dio vuelta el parcial. Lo cerró 7-5 con la imagen de un Alcaraz quejándose, hablando solo, mirando hacia el banco. La postal de un campeón incómodo.
6-3 y 6-1: la reacción del campeón
El segundo set fue otra cosa. Alcaraz corrigió lo que venía fallando: bajó las cuatro dobles faltas del primero a cero, subió el primer saque del 53 al 69 por ciento y rompió el servicio de Munar en tres oportunidades para sellar el 6-3. El tercero fue un monólogo. Tres quiebres más, ningún break en contra y un 6-1 inapelable para meterse en la definición. Mejoría quirúrgica, de las que gustan en los vestuarios.
- Cuarta final de 2026 para Alcaraz. Las anteriores: ganó el Abierto de Australia ante Djokovic y Doha ante Fils; cayó en Montreal frente a Sinner.
- Su rival será el checo Jiri Lehecka, 19 del mundo, este martes desde las 6:00 de la Argentina.
- Alcaraz viene de cuartos de final del US Open y de jugar la Laver Cup antes de llegar a Tokio.
El cheque es grande y el trofeo también. Alcaraz, que ya levantó dos títulos en el año, va por el tercero en una superficie donde se siente cómodo y con el envión anímico de haber esquivado una derrota cantada. La final ante Lehecka aparece como una prueba de fuego antes de cerrar la temporada. Si gana, se acerca al número uno. Si pierde, el año sigue siendo brillante. Pero Carlitos no juega para quedar bien: juega para ganar. Pronóstico para la final: Alcaraz en tres sets, con sufrimiento incluido, porque Lehecka no le va a regalar nada. Eso lo sabe hasta el último espectador en Tokio.
