Allegra Cubero pisó fuerte en una pasarela con causa y tuvo a Nicole Neumann aplaudiéndola desde la primera fila
La hija de Nicole Neumann se sumó a un desfile solidario de XLaVida, luciendo un look urbano que combinó rayas, remera blanca y gorra negra, mientras su madre la seguía de cerca y Teté Coustarot celebraba la dupla desde el escenario.
Lo confieso: cuando me acomodé entre los asistentes y divisé a Nicole Neumann parada, como una espectadora más, en la primera fila de aquella pasarela montada por XLaVida, todavía no terminaba de procesar lo que estaba a punto de pasar. Y es que esa tarde, en ese marco solidario que reunió a figuras de la moda y el espectáculo, quien iba a robarse todas las miradas no era justamente la conductora eternamente asociada a las pasarelas argentinas, sino su hija Allegra Cubero, que volvió a dar pasos firmes sobre el escenario con la tranquera materna abierta de par en par y un look de esos que mezclan lo deportivo con lo canchero, que me hizo pensar, no sé por qué, en esos looks de domingo a la tarde que terminan siendo la envidia del barrio entero.
Un look que contó su propia historia
A mí, que vengo de mirar pasarelas desde hace años, lo que más me llamó la atención fue el vestuario que eligieron para Allegra: una remera blanca de manga corta con la identificación de XLaVida sobre otra de mangas largas a rayas claras y oscuras, un pantalón negro de acabado ligeramente brillante, zapatillas plateadas y una gorra negra que le dio un toque callejero, despojado, muy lejos del glamour clásico que uno asocia con estas movidas. El cabello suelto, los pasos seguros y esa forma de mirar al frente mientras avanzaba dejaron a la vista a una pibe que se está animando a un mundo que conoce de toda la vida, porque lo vio desde chica, en bambalinas, en los camarines, en los hoteles donde se hospedaba mientras su madre desfilaba por el mundo.
- Remera blanca de manga corta con la identificación de XLaVida, sobre otra de mangas largas a rayas claras y oscuras.
- Pantalón negro de acabado ligeramente brillante como pieza central del conjunto.
- Zapatillas plateadas y gorra negra para cerrar un look de inspiración urbana.
- Cabello suelto durante todo el recorrido, en una pasada que mostró soltura y naturalidad.
Antes de que saliera a la pista, Nicole había compartido en sus redes las imágenes de los preparativos juntas, detrás de escena, en esa previa donde las madres y las hijas se cambian de ropa, se prueban los últimos detalles, se miran al espejo y, sobre todo, se contienen las ganas de llorar que a veces aparecen sin aviso. Esa postal, sin querer, terminó siendo la antesala perfecta de lo que vino después: Allegra desfilando, Nicole mirándola con esa mezcla de orgullo y paciencia que solo conoce quien vio a su hija crecer entre desfiles, y Teté Coustarot tomando el micrófono para resaltar, desde el escenario, el peso simbólico de aquella escena, la de una modelo de amplia trayectoria entre los asistentes y su hija comenzando a recorrer el mismo ámbito. Cuando todo terminó, madre e hija se fundieron en un abrazo que quedó registrado entre las imágenes de la jornada, y que me devolvió, no voy a mentirles, esa fe medio tonta que a veces se pierde en medio de tanto ruido de pantalla.
“Me parece que acá hay algo más que un pasarela, hay una historia de familia que se sigue contando.”Teté Coustarot, desde el escenario
