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Domingo, 4 de octubre de 2026
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Colombia, el Caribe que pisa fuerte: crecen los argentinos y se multiplican los circuitos

Más de 134.000 visitantes de nuestro país eligieron el país cafetero el año pasado y la curva sigue en ascenso; un repaso por las playas, las montañas y las ciudades que encabezan la lista de deseos para la próxima escapada.

Por Lucía CattaneoTurismo y temporada · · hace 20 h
Colombia, el Caribe que pisa fuerte: crecen los argentinos y se multiplican los circuitos

Arrancamos con la buena noticia que dejó la Feria Internacional de Turismo: Colombia recibió en 2025 a más de 134.000 turistas argentinos, un 22 % más que en 2024. Y la tendencia no se detiene: entre enero y julio de 2026 ya ingresaron otros 85.930, con el 70,7 % viajando por puro ocio, descanso y vacaciones. Para que se entienda la magnitud, basta comparar con lo que ocurría hace apenas un lustro, cuando el destino aparecía como una opción exótica en el menú de agencias. Hoy, en cambio, se codea con los clásicos de la región.

Le pregunté a Luis Fernando Fuentes Ibarra, representante de ProColombia, qué destinos pican en punta entre los pasajeros que viajan desde Ezeiza. Me lo dijo sin rodeos: Bogotá, Cartagena, Medellín y San Andrés están más que consolidados, mientras Santa Marta gana terreno elección a paso. La novedad es que ya no se trata solo de playa: el viaje se estira hacia la montaña y hacia la ciudad con la misma naturalidad con la que se estira una escapada a Río o a Florianópolis.

Caribe a dos puntas: San Andrés y Santa Marta

San Andrés es la postal clásica del Caribe colombiano: arrecifes de coral para bucear, paseos en carrito de golf por la isla y ese famoso mar de los siete colores que tantas veces vimos en fotos de familiares. La oferta combina agua turquesa con actividades terrestres, ideal para quienes quieren meter los pies en la arena sin resignar movimiento. La hotelería familiar viene creciendo y la conectividad aérea desde Buenos Aires sigue siendo uno de los argumentos fuertes del destino.

Santa Marta, en cambio, suma un plus que la vuelve irresistible: desde allí se accede al Parque Nacional Natural Tayrona, donde las caminatas entre la selva tropical terminan en playas casi vírgenes. Es el combo perfecto para los que no se bancan quedarse cinco días tirados bajo una palmera: playa y senderismo en una misma jornada, con mochila, botella de agua y ganas de caminar.

El Eje Cafetero: la montaña que vale la pena

Si el plan es cortar con la costa y sumar una etapa en altura, el Eje Cafotero ofrece visitas a haciendas donde se explica el proceso del grano de principio a fin. Los pueblos como Salento se prestan para caminar sin apuro, y la observación de aves regala momentos de esos que después se cuentan en la mesa familiar. Es otra Colombia: verde intenso, clima templado y un ritmo más lento que el del Caribe.

Bogotá y Cartagena: cultura, historia y paredón

Bogotá invita a subir al Cerro de Monserrate para mirar la sabana desde arriba, recorrer el barrio de La Candelaria y visitar el Museo del Oro, una de las colecciones precolombinas más impactantes del continente. Cartagena, en tanto, aporta su centro amurallado, la arquitectura colonial y el contraste permanente entre el ladrillo y el Caribe. Para los que viajan en febrero o en carnaval, la oferta se completa con el Carnaval de Barranquilla y el Festival Vallenato en Valledupar, dos eventos que mezclan música, color y calle.

  • San Andrés: buceo en arrecifes, paseos en carrito y mar de siete colores.
  • Santa Marta: acceso al Parque Tayrona, caminatas entre selva y playa.
  • Eje Cafetero: haciendas cafeteras, pueblos con calle y observación de aves.
  • Bogotá: Monserrate, La Candelaria y Museo del Oro.
  • Cartagena: centro amurallado, arquitectura colonial y carnaval.

Antes de cerrar, una recomendación concreta para quienes armen la mochila: cuando pasen por Cartagena, busquen un restaurante en el sector amurallado para probar un buen plato de arroz con coco y pescado frito, bien al ritmo de la música vallenata que se cuela por las ventanas. Es el broche de oro que faltaba después de tantos paseos, y deja al viajero con el sabor exacto del Caribe colombiano. La temporada que viene pinta ideal: el destino está cerca, la conectividad mejora y los argentinos ya lo eligieron de siempre.

LC
Lucía CattaneoTurismo y temporada

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