Comodoro Rivadavia se prepara para una temporada redonda: trekking, mar y ballenas en 2027
La ciudad chubutense suma más de 50 vuelos semanales, una nueva estación náutica y el debut formal del avistaje de ballenas sei en febrero del año próximo, además de clásicos como el Pico Salamanca y la cocina del golfo San Jorge.
Arrancamos con lo que mueve el termómetro del viajero: para este fin de semana largo el pronóstico en Comodoro Rivadavia viene con viento y algo de sol, ideal para meterse en la costa o campar por la meseta. La ocupación hotelera roza el setenta por ciento, varios puntos arriba de la misma fecha del año pasado, cuando la ciudad todavía peleaba contra el viento y la baja temporada.
El dato clave para pensar la escapada es la conectividad: Comodoro cuenta con más de 50 vuelos semanales que la enlazan con Buenos Aires, Córdoba y otros destinos patagónicos. Eso baja los costos de traslado y abre la puerta a un combinado de ciudad, mar y estepa que no muchas ciudades del sur ofrecen tan a mano.
Caminatas, meseta y un mar que se tiñe de rojo
Para los que gustan de las piernas, el Pico Salamanca, con sus 576 metros, propone un ascenso exigente y panorámico: desde la cumbre se ve el golfo San Jorge, el mar abierto y las formaciones del norte. Quienes prefieran rodar o trotar, hay circuitos de ciclismo y cabalgatas, y para los amantes del viento, la costanera es terreno fértil para kitesurf y windsurf.
A pocos kilómetros del centro, el Área Natural Protegida Rocas Coloradas muestra un paisaje raro: tonos rojizos al borde del mar, caprichos geológicos y restos de bosques petrificados de hace millones de años. Es una parada casi obligada para entender de qué está hecha la Patagonia Central.
Ballenas sei, lobos marinos y una nueva estación náutica
- Avistaje de ballenas sei desde febrero de 2027, con avistajes a unas dos millas de la costa.
- Buceo y esnórquel con lobos marinos a breve navegación de la costanera central.
- Nueva estación náutica para sumar salidas y servicios al turismo deportivo.
- Senderismo en Pico Salamanca y cabalgatas por los cerros cercanos.
- Recorridos urbanos por el patrimonio petrolero, con el museo del petróleo como ancla.
Si la idea es proyectar viaje para el año próximo, febrero de 2027 trae una novedad fuerte: el inicio formal de la temporada de avistaje de ballenas sei, una especie oceánica que se acerca a la costa chubutense. En paralelo, las salidas para hacer esnórquel y bucear con lobos marinos ya funcionan y completan un menú marino que crece temporada a temporada.
Mesa patagónica con acento local
En la mesa, Comodoro se luce con cordero patagónico, guanaco y, sobre todo, lo que llega del golfo San Jorge: langostinos y centolla de los pescadores artesanales. Hay propuestas con algas locales y una coctelería que viene creciendo; el ciclo Festín de Sabores les da aire a productores y cocineros de la zona.
Para cerrar la jornada, yo te recomiendo ir a comer a algún restaurante de la costanera que trabaje centolla y langostinos del golfo: así se prueba de primera mano eso de mar y meseta en el mismo plato. Y de yapa, un paseo por el museo del petróleo para entender por qué esta ciudad existe donde existe.
Consejo final: si venís desde Buenos Aires, reservá vuelo con tiempo; los fines de semana largos los asientos vuelan, y este año la demanda viene más firme que en la misma fecha del año pasado.
