Créditos UVA del Banco Nación: hasta cien millones para comprar el auto sin dejar el prenda en el camino
La línea +Autos con BNA financia el ciento por ciento de vehículos cero kilómetro y usados de hasta una década, con tasas diferenciales para quienes cobran haberes en la entidad y plazos que se estiran hasta los sesenta meses; la gestión se completa por internet y la red de concesionarios supera los 1.400 puntos en todo el país.
El Banco Nación puso en marcha desde el lunes 7 de septiembre una nueva modalidad de préstamos ajustados por UVA destinada a la compra de automóviles, pick-ups y utilitarios, ya sean cero kilómetro o usados con una antigüedad no mayor a los diez años, en el marco de su programa +Autos con BNA, una herramienta que vuelve a poner al banco oficial en el centro de la oferta de financiamiento para la adquisición de vehículos particulares y comerciales.
El monto máximo que puede solicitar cada cliente llega hasta los cien millones de pesos, con la particularidad de que el crédito puede cubrir la totalidad del valor del vehículo sin necesidad de constituir prenda, un dato relevante porque elimina uno de los costos y uno de los trámites que durante años actuaron como barrera de entrada para muchos compradores que no estaban dispuestos a dejar el propio auto como garantía de la operación.
Los plazos habilitados van de doce a sesenta meses y la gestión se canaliza de manera íntegramente digital, con la sola presentación del Documento Nacional de Identidad como requisito, lo que reduce de manera considerable los tiempos administrativos y permite que el solicitante avance desde su casa con la consulta, la carga de datos y el seguimiento del expediente.
Tasas y tope de cuota según el perfil del cliente
Para quienes perciben sus haberes o jubilaciones en el Banco Nación la tasa es de UVA más diecinueve por ciento TNA, mientras que para el resto de los usuarios la cifra se eleva hasta UVA más veinticinco por ciento TNA; en ambos casos la cuota mensual no puede superar el veinticinco por ciento de los ingresos netos del solicitante, un tope que opera como criterio de evaluación crediticia y como protección frente a un eventual sobreendeudamiento en contextos de inflación elevada.
Para tomar como referencia concreta, un préstamo de diez millones de pesos a sesenta meses arroja una cuota inicial estimada de 292.656 pesos para el cliente que cobra haberes en el banco, y de 343.333 pesos para el resto, cifras que sirven como piso de cálculo porque, al estar la deuda atada a la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo, las cuotas pueden variar a lo largo de todo el plazo de acuerdo con el comportamiento de la inflación, lo que vuelve indispensable que el tomador evalúe su capacidad de pago no solo en el escenario presente sino también en escenarios de inflación creciente.
Una red de concesionarios que cruza el mapa nacional
La red de concesionarios oficiales adheridos al programa supera los 1.400 puntos de venta y se extiende hasta superar los 1.800 locales en todo el país, con presencia verificada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la provincia de Buenos Aires, en Córdoba, en Corrientes, en Río Negro y en Salta, entre otras jurisdicciones, lo que asegura cobertura territorial para que el usuario pueda elegir el vehículo y la concesionaria más cercana a su domicilio sin necesidad de trasladarse largas distancias para acceder al beneficio.
En paralelo, la entidad financiera decidió recortar la tasa para la refinanciación de deudas, que pasó del treinta y cinco por ciento al veintinueve por ciento anual, y según el ejercicio que el propio banco difundió, una deuda de diez millones de pesos a sesenta meses baja de una cuota de 354.900 pesos a una de 317.400 pesos, lo que implica un alivio mensual de 37.500 pesos, equivalente a una caída del 10,6 por ciento en la cuota, y un ahorro total de 2.250.000 pesos a lo largo de todo el plazo; de acuerdo con los datos oficiales, durante 2026 el banco lleva refinanciadas 109.507 operaciones correspondientes a 95.626 usuarios, por un monto global de 503.300 millones de pesos, una magnitud que da cuenta del volumen de demanda que enfrenta este tipo de herramientas en un escenario económico donde el costo del financiamiento se volvió una variable determinante para hogares y empresas.
