Un ingeniero de EPAS recorre Senillosa para diseñar, como experiencia personal, un plan sostenible para la ciudad
Luciano Debbaudt ingeniero y gerente del EPAS. Su trabajo consiste en pensar sistemas que deben funcionar hoy, y seguir funcionando cuando aumenta la demanda. Decidió aplicar esa misma lógica a un desafío distinto: su propia ciudad.
Por Redacción · 1 de septiembre de 2026 · hace 2 h
Luciano Debbaudt es ingeniero y gerente de Producción de Agua Potable del EPAS. Su trabajo cotidiano consiste, entre otras cosas, en pensar sistemas que no solamente deben funcionar hoy, sino seguir funcionando cuando aumenta la demanda.
Desde hace un tiempo decidió aplicar esa misma lógica a un desafío completamente distinto: su propia ciudad.
Debbaudt comenzó a recorrer Senillosa como parte de una experiencia personal con la que busca entender cómo funciona la localidad, qué problemas aparecen en distintos sectores y cuáles podrían convertirse en dificultades mucho mayores durante los próximos años.
La intención es ambiciosa pero todavía informal: construir un diagnóstico propio y, a partir de allí, intentar diseñar un plan sostenible para la Senillosa de los próximos años.
No se trata solamente de infraestructura.
En las conversaciones aparecen servicios, crecimiento urbano, comercios, espacios públicos, jóvenes, producción, instituciones y distintas situaciones que forman parte de la vida cotidiana de la localidad.
Para alguien acostumbrado a trabajar sobre sistemas técnicos, el ejercicio también supone cambiar la manera de mirar los problemas.
Una ciudad no funciona como una planta de agua.
Hay necesidades diferentes, intereses distintos, historias personales y situaciones que difícilmente puedan entenderse mirando solamente números o planos.
Por eso Debbaudt decidió empezar por recorrer.
Preguntar.
Conocer.
Y después ordenar esa información.
El experimento tiene además una característica particular: no existe hoy ninguna obligación institucional de hacerlo.
Es un trabajo que decidió comenzar por cuenta propia, motivado por una pregunta bastante personal: cómo debería prepararse Senillosa para crecer durante los próximos diez o veinte años.
La ciudad que eligió para vivir y formar su familia atraviesa una etapa en la que muchas decisiones actuales pueden terminar definiendo su futuro.
Debbaudt cree que ese proceso merece ser pensado con anticipación.
Su expectativa es que, si el diagnóstico logra convertirse en un trabajo serio y útil para la ciudad, eventualmente pueda ser escuchado por quienes tienen capacidad de transformar algunas de esas ideas en realidad.
Mientras tanto, sigue haciendo algo bastante menos espectacular: caminar Senillosa, entenderla y tratar de poner sobre papel cómo podría funcionar mejor.
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