Del cancionero al set: Lafuente se pone en la piel de un soldado en La bola negra
El cantante Álvaro Lafuente da el salto a la actuación con un papel que lo llevó a estudiar historia, aprender trompeta y descubrir un vínculo con su propia familia.
Hay debuts que llegan con ruido de estreno y otros que se instalan despacio, casi sin avisar. El de Álvaro Lafuente, conocido como Guitarricadelafuente, pertenece a los segundos, aunque los números que acompañan a la película ya empiezan a hacer ruido. Hasta ahora su carrera había transcurrido por completo en la música, así que verlo frente a cámara en un largometraje de época resulta, para quien lo siguió desde sus primeras versiones en YouTube, una experiencia distinta.
Un soldado atrapado por la guerra
La bola negra es el largometraje de Javier Calvo y Javier Ambrossi, y narra tres historias entrelazadas en torno a la Guerra Civil española y la represión de la identidad. Lafuente interpreta a Sebastián, un joven incorporado a la fuerza al bando nacional, que desarrolla un vínculo amoroso con Rafael Rodríguez Rapún, el personaje interpretado por Miguel Bernardeau y presentado como el último amante de Federico García Lorca. Los temas que atraviesan el relato son la memoria histórica, la identidad y el amor en un contexto marcado por la represión.
Para componer el personaje, el cantante estudió el contexto histórico del período, trabajó durante meses en Madrid y aprendió a tocar la trompeta desde cero. Además, compuso una canción original para Sebastián y también grabó el tema principal de la película, titulado “La nieve”, que él mismo interpreta.
Una historia que tocó lo personal
Durante esa investigación, Lafuente encontró un vínculo entre el personaje y su propia familia. Así lo explicó en sus declaraciones:
“Descubrí que mi abuelo pasó por lo mismo que Sebastián: tuvo que alistarse en el ejército. El bando franquista lo reclutó y lo obligó a ir a la guerra; no fue una elección.”Álvaro Lafuente
La propuesta de los directores lo tomó por sorpresa. Calvo y Ambrossi le ofrecieron el papel antes de tener el guion terminado, basándose en haberlo visto actuar en escenarios y videoclips. El cantante reconoció que, en un primer momento, pensó que estaban locos, pero terminó aceptando por la confianza que le transmitieron.
En cuanto al alcance, la película ya superó los 5,5 millones de espectadores en España y se convirtió en la más vista del año en ese país, desplazando a otros títulos. Calvo y Ambrossi señalaron desde el inicio que buscaban construir una película épica de alcance amplio, sin limitar su público por la temática.
