El oficial roza los 1.535 pesos y el blue se acorta: la diferencia se reduce a cinco pesos en una jornada atípica
El minorista tocó un máximo nominal que ya había registrado en julio y agosto; en el mayorista, el Banco Central absorbió 20 millones de dólares y las reservas brutas retrocedieron a 50.732 millones.
El precio del dólar oficial volvió a pegar este miércoles un salto que lo dejó en 1.535 pesos para la venta en la pizarra del Banco Nación, cinco pesos por encima del cierre anterior, en una suba del 0,3% que lo plantó en un máximo nominal que la cotización ya había alcanzado en ruedas de julio y de agosto, lo que confirma que el techo reciente de la paridad se sostiene y se prueba una y otra vez sin que nadie pueda explicar del todo por qué el mercado se empecina en volver a tocarlo en lugar de ir a buscar otro. En el promedio del sistema financiero, mientras tanto, el precio de venta al público se acomodó en 1.533,53 pesos, mientras que la compra promedió 1.481,93 pesos, una diferencia que deja a las claras la clásica dispersión entre bancos pero que, en el agregado, no alcanza para sacar al minorista de la zona caliente en la que viene moviéndose desde hace dos meses.
El blue se acerca y la brecha se achica hasta los cinco pesos
En la vereda de enfrente, el dólar informal se movió exactamente en sentido contrario: retrocedió cinco pesos, también un 0,3%, y terminó la rueda en 1.540 pesos para la venta, un número que en cualquier otro momento del año habría parecido una noticia menor pero que, mirado con detenimiento, termina siendo la foto más elocuente de la jornada, porque deja la brecha con el oficial en apenas cinco pesos, un diferencial tan corto que vuelve casi inútil la operación de pasarse al mercado paralelo para escapar de la cotización regulada, algo que hasta hace poco era una práctica habitual de argentinos y argentinas que buscaban dolarizarse un poco más rápido o esquivar los controles cambiarios vigentes.
Mayorista, intervención del Central y reservas
En el segmento mayorista, donde se mueven los volúmenes gruesos y se define la política cambiaria de fondo, la cotización llegó a tocar un máximo intradiario de 1.517 pesos y terminó cerrando en 1.513,50 pesos, con una suba mucho más moderada de apenas 1,50 peso (0,1%) respecto de la rueda previa, una pauta que muestra que la presión compradora se concentró sobre el mostrador minorista más que sobre las pantallas institucionales, en un día en el que igualmente se negociaron 624,6 millones de dólares en el segmento de contado. El Banco Central, fiel a la estrategia que viene sosteniendo desde hace varias semanas, participó activamente del mercado y terminó absorbiendo 20 millones de dólares, una cifra equivalente al 5,1% del volumen operado en el segmento spot, en una intervención que en términos relativos parece chica pero que en términos políticos es grande, porque ratifica que la autoridad monetaria no está dispuesta a dejar caer la cotización mayorista sin pelearla, aun a costa de gastar parte del colchón de reservas. Esas reservas internacionales brutas, justamente, se ubicaron al cierre de la jornada en 50.732 millones de dólares, con una caída de apenas un millón de dólares respecto del cierre del lunes, un retroceso mínimo que, sumado a la absorción del Central, muestra que el esfuerzo por contener el tipo de cambio se está haciendo sin un desgaste significativo del stock de divisas, al menos por ahora.
- El dólar oficial subió cinco pesos (0,3%) y cerró en 1.535 pesos para la venta en el Banco Nación, máximo nominal que ya había tocado en julio y agosto.
- El dólar blue bajó cinco pesos (0,3%) y terminó en 1.540 pesos, con una brecha de apenas cinco pesos respecto del oficial.
- En el mayorista, la cotización cerró en 1.513,50 pesos, con un volumen negociado de 624,6 millones de dólares en el segmento de contado.
- El Banco Central absorbió 20 millones de dólares (5,1% del volumen del spot) y las reservas brutas se ubicaron en 50.732 millones, con una caída de un millón respecto del lunes.
Para los argentinos y argentinas que compran o venden divisas en el día a día, la jornada dejó una postal poco habitual y vale la pena detenerse en ella: el blue dejó de ofrecer prácticamente ninguna ventaja sobre el oficial, lo que reduce de manera notable el incentivo para recurrir al circuito informal, ya sea para hacerse de algunos dólares para ahorro, para pagar compromisos en moneda extranjera o para escapar de la formalidad del mercado regulado, en un movimiento que, leído con cuidado, puede empujar a una parte de la demanda a volver a las casas de cambio y a los bancos, con el efecto colateral de engrosar la demanda en el segmento donde el Banco Central justamente está interviniendo. En términos de poder adquisitivo, además, el dólar acumula en lo que va de septiembre una pérdida frente a la inflación, un dato que suele quedar tapado por el ruido diario de las cotizaciones pero que termina siendo el que más pesa en el bolsillo: el peso, pese a las tensiones cambiarias, viene recuperando terreno en términos reales, una dinámica que, de sostenerse, podría empezar a cambiar el humor de los ahorristas y, con él, el comportamiento del propio mercado de cambios en las próximas ruedas.
