Hurkacz lo expuso en Shanghái y Djokovic se complica el ingreso al Masters
El polaco lo derrotó por 6-4 y 6-3 en su debut en el Masters 1000 y dejó al serbio al borde de quedar afuera del Torneo de Maestros. Zverev y Alcaraz ya tienen su lugar asegurado.
Djokovic venía con el pecho inflado después de ganar en Pekín su título número 102. Pero el envión le duró lo que dura un suspiro. En Shanghái, donde buscaba sumar puntos clave para llegar al Torneo de Maestros, se topó con un Hurkacz enorme que lo barrió por 6-4 y 6-3 en poco más de una hora y media. Así, el serbio quedó eliminado en su debut en el anteúltimo Masters 1000 del año y empieza a mirar de reojo el calendario.
Un partido con destino escrito desde el saque
El polaco manejó los hilos desde el primer game. Apoyado en un servicio que pasó por encima de la cabeza del serbio en cada momento clave, Hurkacz no le dio ni un respiro. Djokovic mostró gestos de fastidio, se tocó la zona lumbar en más de una oportunidad y nunca encontró la manera de romper la paridad estadística. El dobles campeón olímpico se quedó con su primera victoria en el circuito ante el número uno del mundo en su día libre.
La derrota lo deja en una situación incómoda en la Race hacia las ATP Finals. Zverev y Alcaraz ya tienen el boleto en el bolsillo. Al serbio le queda el Masters 1000 de París, que arranca en los primeros días de noviembre, como última bala para meterse entre los ocho mejores de la temporada. No hay margen: necesita sumar y esperar.
El cuerpo pasa factura
A los 39 años, Djokovic sigue siendo Djokovic. Pero la constancia empieza a jugarle en contra. El título en Pekín fue su primero en once meses, una muestra de que la muñeca todavía responde. Lo que ya no responde igual es el físico. Los contratiempos se repiten y cada derrota en sets corridos pesa el doble cuando la tabla de posiciones aprieta.
París dirá. Si el cuerpo lo banca y el saque de Hurkacz queda lejos, Novak todavía puede soñar con Turín. Si no, la temporada se le termina antes de la cita grande. El reloj corre y el serbio lo sabe.
Lo que viene
Masters 1000 de París, primeros días de noviembre. Ahí se juega la carta final. Después, solo quedará esperar el desenlace de la Race.
