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Viernes, 2 de octubre de 2026
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Ikebana, la izakaya de Palermo Soho donde el sushi se cruza con el chorizo y la molleja

El local de Jerónimo Sammartino y el chef Esteban Leira combina piezas japonesas con ingredientes argentinos en una carta para compartir frente a la barra.

Por Lucía CattaneoTurismo y temporada · · hace 52 min
Ikebana, la izakaya de Palermo Soho donde el sushi se cruza con el chorizo y la molleja

Te cuento rápido: este finde Palermo Soho está a full y la ocupación hotelera de la zona ronda el 85%, así que si pensás salir a cenar japonés conviene reservar con tiempo. Ikebana se planta en esa movida como una izakaya con barra, sushi de fusión, ramen, gyozas y cócteles bien jugados.

El lugar funciona como las clásicas tabernas japonesas: una barra larga desde la que se ve a los cocineros armando cada pieza. Detrás del proyecto están Jerónimo Sammartino y el chef ejecutivo Esteban Leira, que pensaron una carta que cruza lo nipón con producto argentino, sin que nada parezca forzado.

Qué se puede comer

La carta se organiza para ir eligiendo de a poco. Hay sushi creativo, ramen, tempura, karaage, poke y sandos. La vuelta de tuerca aparece en los ingredientes: chorizo, molleja, trucha, encurtidos y salsas que mezclan tradiciones.

  • Gyozas de chorizo con manzana verde, una entrada que ya es marca registrada del local.
  • Tiradito de trucha con ají amarillo, palta, jalapeño encurtido y boniato crocante.
  • Nigiri de molleja con mermelada de ají, alioli de cilantro y sal marina de vino tinto.
  • Poke de trucha sobre arroz con tare, kimchi, zanahorias glaseadas, almendras, repollo, cebolla morada encurtida, coliflor en tempura y mermelada de ají.

Para tomar y para el final

En la barra también se trabaja la coctelería. Hay un trago que mezcla fernet con salino de ostras, cordial de ananá y limón, una combinación que suena rara pero funciona. Y para el cierre dulce, el mochi de harina de arroz viene relleno con frutilla, ganache de chocolate y miso, un punto justo entre lo fresco y lo goloso.

Si te copa arrancar, yo voy con las gyozas de chorizo y manzana verde: son la mejor puerta de entrada para entender de qué va la casa. Y para sentarte cómodo, pedí lugar en la barra: vale cada peso.

Para comer bien y a buen precio en la zona, mi recomendación concreta es cruzar a la calle Honduras y parar en Club de la Milanesa, un clásico porteño que nunca falla para una sobremesa extendida después del japonés.

LC
Lucía CattaneoTurismo y temporada

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