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Domingo, 11 de octubre de 2026
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La frase que Wes Craven le susurraba a Drew Barrymore para quebrar a su propio personaje en Scream

Un recuerdo sobre crueldad animal, un director que supo leer el momento y una actriz que rompió a llorar de verdad en la escena que cambió para siempre al cine de terror.

Por Silvia MenéndezCultura y espectáculos · · hace 51 min
La frase que Wes Craven le susurraba a Drew Barrymore para quebrar a su propio personaje en Scream

A veces uno se cruza con un dato que cambia la forma en que mirás una película que ya viste varias veces. Esto me pasó hace unos días cuando un colega me pasó el dato que da origen a esta nota y no pude dejar de pensar en la cantidad de veces que habré visto esa secuencia inicial de Scream sin tener la menor idea de lo que estaba pasando del otro lado de la cámara. La historia, como verán, merece ser contada despacio.

Scream se estrenó en 1996 y su escena de apertura se convirtió, con el paso de los años, en una de las secuencias más comentadas del cine de terror moderno. En ella, Drew Barrymore interpretaba a Casey, una estudiante acosada por una llamada telefónica que termina, como sabemos, en un asesinato brutal. Lo notable es que la actriz aparecía como cara principal de toda la campaña publicitaria de la película, lo que llevaba al público a asumir que era la protagonista. Matarla a los pocos minutos fue, entonces, un golpe calculado que redefinió las expectativas del género.

El truco del mechero

Lo que pocos saben es que las lágrimas que Barrymore derramó durante esa secuencia no fueron actuadas. La noche anterior al rodaje, la actriz había leído una noticia que la perturbó profundamente: el caso de un dueño que había quemado vivo a su propio perro. Cuando se lo comentó al director, Wes Craven encontró en ese recuerdo una herramienta emocional valiosísima. Durante la filmación, le susurraba la frase estoy encendiendo el mechero para traerle de vuelta la imagen y provocar una reacción genuina. Julie Plec, asistente de Craven en ese rodaje, describió desde fuera del set lo que escuchaba: se oía a Drew gritar y aullar, y yo pensaba qué coño está pasando ahí dentro. Y era Wes, que la estaba animando.

“Vas a estar seguro de que ella es la protagonista. Es imposible que muera. Cuando muera al final de esa secuencia, pensarás: cualquiera podría morir”Richard Potter, director de desarrollo de Dimension Films

La estrategia conectaba además con un precedente enorme: la decisión de Alfred Hitchcock en Psicosis, donde la actriz principal también desaparecía en el primer acto. Aquí, la apuesta publicitaria completó el truco narrativo. Richard Potter lo explicó con claridad cuando la idea empezó a tomar forma: el espectador veía el tráiler y los anuncios, estaba seguro de que Barrymore era la protagonista, y su muerte a los doce minutos funcionaba como un shock que anticipaba lo que vendría después. Treinta años más tarde, la secuencia sigue estudiándose como ejemplo de cómo construir tensión y sorpresa al mismo tiempo, combinando decisiones de guion, dirección de actores y campaña de prensa en una sola jugada. A la salida del cine, una espectadora me dijo, mientras se secaba los ojos: nunca entendí por qué lloraba tanto Casey, hasta ahora sé que era real.

SM
Silvia MenéndezCultura y espectáculos

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