La tarta de pollo que te salva la semana: cómo armar el relleno y la masa con lo que ya tenés en la heladera
Sobras de pollo, un par de vegetales y una tapa son suficientes para resolver otra comida sin pasar por la verdulería ni por la carnicería. Claves de humedad, combinaciones posibles y una masa casera de tres ingredientes.
Me lo dijo mi vieja hace años y lo confirmo cada vez que abro la heladera y veo medio pollo asado mirando desde el tupper: casi cualquier resto de carne blanca se rescata con una tarta. La fórmula es simple: pollo ya cocido, lo que haya en la heladera y una tapa. Listo, otra comida resuelta sin volver a comprar el ingrediente principal.
Qué pollo sirve y qué hay que mirar antes de empezar
El relleno admite carne de pechuga o de pata muslo, indistintamente. Da igual si el pollo se hirvió, se hizo al horno, a la parrilla o en una sartén: todas las versiones funcionan. El único detalle a controlar es la humedad. La carne que pasó por horno o parrilla suele quedar más seca, y si la metés directo al relleno la tarta termina áspera. El truco es cortar el pollo en cubos o desmenuzarlo y saltearlo con cebolla y morrón. Si durante ese paso ves que se pega o se seca, unas gotas de agua alcanzan para que quede tierno y jugoso.
Combinaciones de relleno que siempre funcionan
Las opciones son tantas como verduras tengas en la alacena. Las que más repito en casa y las que mejor salen son estas:
- Calabaza asada más queso: una mezcla cremosa que se integra bien con el pollo desmenuzado y aporta dulzor.
- Choclo amarillo entero con crema de choclo blanco: queda con dos texturas, el grano entero y la crema suave.
- Cebolla como base: caramelizada lentamente, es la versión más simple, con apenas tres o cuatro ingredientes.
- Zanahoria, espinaca, zapallito o morrón cortados en tiras o cubos: suman volumen sin tapar el sabor del pollo.
- Puré de berenjena, morrón, calabaza o batata como base: una alternativa para cambiar la tarta clásica y aprovechar restos de puré.
- Queso, huevo o crema: los aliados para unir todo y que el relleno no se desarme al cortar.
La masa: tres ingredientes y a la olla
Si no querés comprar tapa, la masa casera es de las cosas más fáciles que existen. La proporción que mejor me sale es dos tazas de harina por una taza de líquido, repartida mitad en agua y mitad en aceite. Eso da una textura más arenosa, que se trabaja bien y queda crocante después del horno. El plus: a esa base se le puede agregar orégano, ajo en polvo, ají molido o semillas, según el gusto de cada uno.
Así, con una tarde de esas en las que parece que no hay nada para cocinar, la heladera termina dando una tarta entera. Aprovechar el pollo que sobró, sumarle lo que esté a mano y armar la masa en casa es, en la práctica, la mejor manera de no desperdiciar comida y zafar de un almuerzo o una cena sin stress.
“¿Qué combinación de vegetales usás para aprovechar el pollo que sobra?”Lectoras y lectores
Nota firmada por Lucía Cattaneo, sección Turismo y temporada.
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