Robbie Williams cierra su paso por Buenos Aires con una promesa que sacude al rock local: el domingo cantará Soda Stereo
El británico sorprendió al público del Movistar Arena al anunciar que interpretará De música ligera en su última función, después de que los propios asistentes se le adelantaran cantando el clásico de Cerati, Bosio y Zeta en la segunda noche de su serie de tres recitales.
Lo vi con mis propios ojos y todavía no lo puedo creer: ahí estaba Robbie Williams, parado en el escenario del Movistar Arena, haciendo una seña para que su banda bajara el volumen mientras el público entero, sin que nadie los convocara, se adelantaba y cantaba al unísono De música ligera, ese himno absoluto que Soda Stereo grabó en 1990 dentro de Canción animal. Williams interrumpió la ejecución, preguntó qué era lo que estaban escuchando y, ante la algarabía general, confirmó lo que ya nadie esperaba: Bueno, la vamos a hacer el domingo, ¿ok?. La frase cayó como una declaración de amor a medio camino entre Londres y Villa Crespo, y de inmediato los teléfonos de miles de personas empezaron a registrar ese instante que ya empieza a quedar en la memoria colectiva de varias generaciones de fans argentinos.
Tres noches, entradas agotadas y un reconocimiento institucional
La serie de conciertos comenzó el 1 de octubre y continuó el viernes 2, con localidades agotadas para las tres funciones, todas programadas a las 21. La actuación del domingo 4 será la última de esta visita, un tramo final que ahora tendrá un condimento extra: la incorporación confirmada del clásico que Laura Cerati y Zeta Bosio, nada menos, compartieron en redes sociales a partir de las grabaciones caseras que circularon apenas terminado el show.
Antes de subir a escena, la jornada del viernes le había reservado a Williams un reconocimiento que suele quedar en los márgenes de la crónica: en el propio estadio recibió la declaración de Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires, en un acto del que participaron el legislador Pablo Donati y el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny. La declaración había sido impulsada por Paola Michielotto cuando era legisladora, mientras que Donati propuso la bandeja protocolar.
Yo lo vi recibir la distinción con una sonrisa que le iluminó toda la cara, y cuando le tocó hablar dejó una frase que sonó a verdad compartida: Argentina es un público especial, uno de los mejores del mundo. Es una de esas sentencias que uno escucha cada tanto, pero que en su boca, a metros de un estadio que vibraba con miles de gargantas, tenía un peso distinto. Como me dijo a la salida una señora que todavía se secaba las lágrimas con un pañuelo de papel, esto no lo vimos ni en los mejores sueños: un inglés enorme cantando a Cerati, acá, en casa.
