Treinta kilómetros de calzada rota: el tramo de la Ruta 40 que pone en guardia a los viajeros en Neuquén
Quien planee unir Junín de los Andes con Zapala debe saber que la Ruta 40 atraviesa un sector con pozos profundos y agua acumulada que ya dejó roturas y cubiertas destrozadas a más de un conductor.
Antes de hablar de la ruta, le voy a contar a quién me crucé la última vez que pasé por esa zona. Era un hombre grande, de unos sesenta años, con una camioneta Ford F-100 vieja pero cuidada, que había parado a la vera de la calzada para revisar una cubierta delantera que se le había pinchado a pocos kilómetros de Zapala. Mientras acomodaba el gato, me dijo algo que se me quedó grabado: «Hice este viaje toda mi vida, pero ahora ya no sé qué me va a pasar abajo del auto». Esa frase resume mejor que cualquier informe lo que se siente al circular hoy por el tramo neuquino de la Ruta 40 que une Junín de los Andes con Zapala.
Una calzada castigada en unos treinta kilómetros clave
El segmento que va de Junín de los Andes hacia Zapala acumula cerca de treinta kilómetros de deterioro severo, con pozos de dimensiones considerables, difíciles de esquivar y, en muchos casos, directamente imposibles de evitar sin reducir la marcha al mínimo. Las lluvias recientes empeoraron el cuadro: el agua se acumula dentro de los pozos y los cubre, de modo que el conductor no puede calcular la profundidad real antes de pasarles por encima.
El problema, según coinciden quienes frecuentan ese corredor, no nació con el último temporal. Viajeros que conocen el tramo desde hace años aseguran que la calzada arrastra al estado con el que hoy se encuentra desde hace tiempo, y que cada estación húmeda lo profundiza un poco más. Los huecos se multiplicaron, se agrandaron y se hicieron más profundos, hasta transformarse en un riesgo cierto para las suspensiones y los neumáticos.
Qué reportan los viajeros que ya pasaron
A la vera del camino y en las paradas de servicio de la zona se escuchan relatos parecidos. Hay quienes terminaron el viaje con una cubierta rota y debieron llamar a un auxilio mecánico desde un punto sin señal de celular. Otros directamente suspendieron planes pendientes en la zona, hartos de arriesgar el auto en un corredor que, según dicen, ya no está en condiciones.
- Cubiertas reventadas por el impacto contra pozos tapados de agua.
- Roturas mecánicas en tren delantero y suspensión tras pasar a velocidad de marcha.
- Viajes postergados: varios conductores aseguran que dejaron de planificar traslados en auto por el estado de la calzada.
- Quejas que también alcanzan a la RN 52 y a la RN 51, mencionadas como corredores con deterioro parecido.
Algunas recomendaciones para quien deba pasar igual
Para los lectores que ya tienen el viaje armado, hay medidas simples que reducen bastante el riesgo. Circular de día y a velocidad moderada permite ver los pozos con tiempo y elegir por dónde pasar. Llevar una rueda de repuesto en buen estado ya no es opcional: es una herramienta de trabajo. Y conviene tener a mano el teléfono de un auxilio mecánico con base en la zona, porque en varios tramos la señal de celular aparece y desaparece.
La Ruta 40 en Neuquén es, además, uno de los accesos clásicos a destinos turísticos fuertes de la región, sobre todo en temporada estival. A medida que avance el verano, se espera más caudal de tráfico sobre una calzada que, por ahora, no da garantías. Quien pueda, conviene que averigüe el estado actualizado del tramo antes de salir y, si tiene la opción, evalúe rutas alternativas. Y si ya pasó por ahí, lo invito a contar su experiencia: estas notas se enriquecen cuando los lectores suman la propia.
“Hice este viaje toda mi vida, pero ahora ya no sé qué me va a pasar abajo del auto.”Un viajero detenido a la vera de la Ruta 40, en las afueras de Zapala
