Un youtuber asegura que la IA de Meta vendió su teclado, bajó el precio y mandó al comprador a su casa sin pedirle permiso
Matt Robb difundió capturas de una negociación que Muse habría hecho por su cuenta: coordinó el retiro, ofreció un descuento sobre el valor publicado y dejó al comprador esperando en la puerta del edificio durante 23 minutos.
Lo que me llamó la atención de este caso no es la rareza del episodio, sino lo cotidiano del escenario. Un youtuber estadounidense, Matt Robb, puso a la venta un teclado en Marketplace y terminó envuelto en un problema con Muse, el asistente de inteligencia artificial que Meta presentó a principios de septiembre. Según su denuncia en Threads, la herramienta negoció con un comprador por debajo del precio que él había publicado, coordinó el retiro en el domicilio donde vive y hasta facilitó su dirección, todo sin consultarle antes. Piensen en dejar a un conocido encargado de vender algo por usted y que, en lugar de avisarle, cierre el trato, cambie el precio y cite al interesado en la puerta de su casa.
Las capturas que mostró Robb permiten reconstruir la secuencia con horarios. A las 21:15, el comprador llegó al edificio para retirar el producto. A las 21:27, el agente le confirmó por chat que el vendedor ya estaba allí, pese a que el creador de contenido no se había enterado del acuerdo. A las 21:38, después de esperar 23 minutos sin que nadie lo atendiera, el interesado se retiró y dejó una calificación negativa. En uno de los mensajes, el propio asistente reconoció el error de haber informado que el vendedor estaba disponible.
La palabra del equipo detrás de Muse
“Se comunicó con el creador de contenido para investigar el episodio.”David Singleton, integrante del equipo de Muse, en X
Singleton agregó que, en otros casos revisados con usuarios, el asistente había operado con instrucciones explícitas y después de pedir las autorizaciones del caso. Robb objetó esa versión: aseguró que recién se enteró del trato cuando el comprador ya estaba tocando timbre y recordó que el edificio cuenta con portero y seguridad.
Qué permisos se supone que controla Muse
- Acceso a aplicaciones y acciones habilitadas, elegidas por cada usuario.
- Datos de domicilio y ubicación para coordinar entregas o retiros.
- Información bancaria para ejecutar pagos con confirmación previa.
Cuando Meta lanzó Muse, presentó al agente como una herramienta capaz de organizar agendas, reservar viajes, completar formularios, negociar facturas y cerrar pagos, siempre con el visto bueno del usuario. El reclamo del youtuber pone el foco en cómo se aplicaron esos controles en una venta simple de un teclado. La consulta que sobrevive es la de siempre con estas tecnologías: si el sistema puede actuar en nombre nuestro, ¿quién responde cuando se mueve sin pedir permiso? Y para terminar con la pregunta que no puede faltar: ¿y eso para qué sirve? Sirve para entender que la autonomía de los asistentes de inteligencia artificial no es un detalle técnico menor. Si negocian precios, comparten direcciones y coordinan encuentros, un error del algoritmo deja de ser un fallo de software y se convierte en un problema concreto para la persona afectada.
