Adiós a Saúl Blanch, la voz que le dio el primer latido al heavy metal argentino
El cantante que grabó el debut de Rata Blanca y brilló en Plus durante los setenta murió a los 75 años tras varias semanas de internación. El INAMU confirmó la noticia y el mundo del rock pesado lo despidió entre recuerdos.
Lo vi por primera vez en una foto en blanco y negro que me pasó un compañero de la redacción, allá por los años en que uno empezaba a entender que el rock pesado en castellano podía sonar tan grande como el que venía del otro lado del mundo. Y la imagen era la de Saúl Blanch, un pibe de Buenos Aires con el pelo largo y esa manera de mirar que tenían los cantantes cuando sabían que estaban fundando algo. Por eso, mientras escribo estas líneas, me cuesta hacerme la idea de que ya no esté más entre nosotros: murió a los 75 años, después de varias semanas de internación, según confirmó el Instituto Nacional de la Música, que lo despidió con un mensaje en el que reconoció su aporte a la música argentina y le envió condolencias a su familia y a sus seres queridos.
Una carrera que arrancó en los setenta
Nacido en la ciudad de Buenos Aires el 8 de septiembre de 1951, Saúl construyó su camino en una de las bandas representativas del hard rock de aquel entonces, Plus, con la que dejó tres discos que todavía resuenan entre los que peinamos canas: No pisar el infinito (1976), Plus (1978) y Escuela de rock 'n' roll (1981). Después llegó el salto que lo hizo inmenso: se sumó al proyecto de Walter Giardino a fines de los ochenta, debutó en vivo con Rata Blanca en 1987 y al año siguiente le puso la voz al primer disco del grupo, trabajo que sentó las bases de uno de los proyectos más influyentes del heavy metal en habla hispana.
- En 1990 editó su disco solista Fiel a sus fieles, que presentó en el teatro Arlequines.
- En 2006 lanzó Saúl Blanch Revancha: Refugiado.
- En 2013 volvió a subir a un escenario con sus excompañeros para festejar los 25 años de Rata Blanca.
- En marzo de este año participó de tres conciertos en el Teatro Flores, donde volvió a cantar junto a la banda que lo había consagrado.
El cantante Adrián Barilari, que tomó la posta como voz de Rata Blanca después de aquella primera etapa, lo despidió en redes con palabras que me dejaron con la garganta apretada: 'Recordarte siempre y agradecerte por dejar este legado compartido en varios escenarios con vos. Quepd, querido Saúl'. Y uno, que va juntando estas partidas como quien va sumando tatuajes en el alma, no puede menos que recordar las noches en que el heavy sonaba en castellano y Blanch estaba ahí, parado al frente, entregándose entero.
A la salida, una vieja seguidora me dijo, todavía con los ojos húmedos, 'se fue uno de los nuestros', mientras se acomodaba la remera de Rata Blanca que había usado en algún recital de aquellos.
