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Martes, 13 de octubre de 2026
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Amazon ya convive con más de un millón de robots y el dato que incomoda: en sus depósitos se accidentan más

La compañía más robotizada del planeta asegura que las máquinas vienen a cuidar a la gente. Sus propios números cuentan otra historia.

Por Camila ZárateUniversidad y ciencia · · hace 49 min
Amazon ya convive con más de un millón de robots y el dato que incomoda: en sus depósitos se accidentan más

A esta altura, Amazon dejó de ser una empresa de comercio electrónico y se convirtió en la empresa de robots más grande del mundo. La compañía acaba de superar el millón de unidades activas en sus depósitos y, al mismo tiempo, sigue empleando a más de 1,5 millones de personas entre tiempo completo y parcial. Para dimensionarlo: estamos hablando de una flota de máquinas equivalente a la población de una ciudad como Rosario, trabajando codo a codo con humanos.

De Kiva a Vulcan: una década automatizando

La historia empezó en 2012, cuando Amazon compró Kiva Systems, una firma que fabricaba robots con ruedas que llevan estanterías enteras hasta el trabajador en lugar de obligarlo a caminar pasillos y más pasillos. Es como reemplazar el viaje al supermercado por un delivery, pero al revés: la góndola viene a vos. De ahí salieron modelos como Hércules y Titán, que mueven estructuras del tamaño de un piano de cola, y Proteo, el primero en circular libremente entre personas gracias a sus sensores. Para que no se estorben entre ellos en espacios reducidos, la empresa creó DeepFleet, un sistema de inteligencia artificial que coordina los desplazamientos y que, según Amazon, recortó en 10% el tiempo de traslado de la flota.

  • Robin: un brazo con ocho ventosas que separa paquetes de pilas desordenadas, como si fuera una aspiradora con dedos.
  • Cardinal: otro brazo que acomoda bultos de hasta 22 kilos dentro de carritos.
  • Sparrow: reconoce cientos de millones de productos distintos y repone cajones vacíos.
  • Vulcan: el último modelo, en marcha desde 2025 en Spokane (Estados Unidos) y Hamburgo (Alemania), con sensores de fuerza que le dan una especie de tacto y expansión prevista para 2027.

La directora financiera adjunta de Amazon anticipó que el parque de brazos robóticos se va a más que duplicar a lo largo de este año, mientras se construyen nuevas fábricas en Austin, Texas, y Greenwood, Indiana.

El número que incomoda

Scott Dresser, vicepresidente de Amazon Robotics, repite que el objetivo es que las máquinas se queden con las tareas de mayor riesgo físico. Pero los registros internos que la propia compañía entregó cuentan otra cosa. Una investigación de 18 meses de la Comisión de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado de Estados Unidos, cerrada en diciembre de 2024, concluyó que los depósitos con robots registran una tasa de accidentes 28% superior respecto de los que todavía no los incorporaron, y que en 2023 toda la red de Amazon tuvo 30% más accidentes que el promedio del sector.

En diálogo con este medio, Lucía Pereyra, becaria de ingeniería industrial en la UBA, lo resumió así: 'Los robots fueron pensados para sacar al humano del trabajo pesado, no para meterlo en otro tipo de riesgo. Si el índice de accidentes sube, hay algo que no estamos midiendo bien'. Ese es justo el punto: la automatización cambia la tarea repetitiva, no necesariamente las condiciones en las que se trabaja.

“El objetivo es que las máquinas asuman las tareas de mayor riesgo físico.”Scott Dresser, vicepresidente de Amazon Robotics

¿Y eso para qué sirve? Para entender que la discusión ya no es si los robots vienen a reemplazar personas o no. Amazon lo demuestra: conviven, y conviven cada vez más. La pregunta incómoda es si esa convivencia se está diseñando para cuidar al trabajador o solo para acelerar el ritmo de la cinta. Mientras la flota se duplica, el Senado estadounidense y los propios números de la empresa dejaron en evidencia que la automatización, sin políticas claras de protección, puede terminar agregando riesgos en lugar de quitarlos. El debate, claramente, no está cerrado.

CZ
Camila ZárateUniversidad y ciencia

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