Apareció una comadreja enana entre la leña en Cutral Co y el rescate se resolvió en pocas horas
Una familia de Neuquén dio el alerta, Guardafaunas de Picún Leufú actuó con protocolo de manipulación mínima y liberó al marsupial en su hábitat. Qué hacer si te toca vivir algo parecido.
El fin de semana arrancó con una postal insólita en Cutral Co: una comadreja enana apareció escondida entre la leña de una casa de familia. Los dueños, lejos de asustarse o tentar atraparla, hicieron lo que tenían que hacer: llamaron a la autoridad de fauna. Y eso, en estos casos, marca toda la diferencia.
La ocupación hotelera en la zona andina de Neuquén viene moviéndose bien para esta altura del año, con un flujo sostenido de turistas que aprovechan los atractivos de estepa y los tradicionales puntos de pesca. En ese contexto, el episodio de la comadreja se volvió tema de conversación en las últimas horas.
Un animal chiquito, fácil de confundir
La especie en cuestión es la comadreja enana, cuyo nombre científico es Thylamys pallidior. Es un marsupial autóctono de los ambientes áridos y de estepa, muy presente en Neuquén. Para que se entienda el tamaño: mide entre 8,5 y 12 centímetros y pesa entre 15 y 36 gramos. Su pelaje es grisáceo, con vientre claro y unas manchas oscuras alrededor de los ojos que le dan una fisonomía particular. Si lo cruzás en un galpón oscuro, es muy probable que tu primer pensamiento sea “es un ratón”. Y ahí viene el error: pertenece a otra familia, las comadrejas americanas, y tiene costumbres muy distintas.
Es un bicho nocturno, discreto, raro de ver. Se alimenta de insectos, frutos y animalitos pequeños. Una de sus particularidades más llamativas es la cola prensil, que además le sirve como reserva de grasa para pasar los períodos de frío y escasez. Para que se entienda: es una estrategia de supervivencia pensada para climas duros como los de la Patagonia.
Qué hacer si te aparece fauna silvestre en la casa
- No toques al animal, ni siquiera para sacarlo de apuro.
- No intentes retenerlo ni pensar en criarlo como mascota.
- Avisá de inmediato a la autoridad de fauna más cercana o a Guardafaunas.
- No lo alimentes ni le des agua por tu cuenta.
- Cerrá puertas y ventanas del ambiente donde esté para evitar que se disperse por la casa.
“La fauna silvestre no es mascota. Protegerla es tarea de todos.”Dirección Provincial de Fauna de Neuquén
En Cutral Co el operativo terminó bien: el equipo de Guardafaunas de Picún Leufú llegó al lugar, evaluó al ejemplar con un protocolo de manipulación mínima y confirmó que estaba en perfecto estado. Minutos después lo liberaron en su hábitat. Resolución exprés, con final feliz.
El contacto directo, aunque sea con la mejor intención, puede estresar al animal, transmitirle enfermedades o, peor aún, acostumbrarlo a la presencia humana. Cualquiera de esas cosas le reduce las chances de sobrevivir en libertad. Por eso la regla de oro es simple: dejar que los profesionales intervengan. Esa es la mejor ayuda que un vecino puede dar.
Comparando con la misma fecha del año pasado, en este mismo período Neuquén viene sumando más reportes de fauna silvestre en zonas urbanas, una tendencia que especialistas atribuyen a la expansión de las ciudades sobre áreas de estepa y a inviernos que empujan a los animales a buscar refugio. La comadreja enana, justamente, aprovecha las pilas de leña, los galpones y los techos como escondite.
Si te toca vivir algo parecido, respirá, no la manipules y hacé la llamada. Después sí: te sentás y contás la historia, que bien vale una sobremesa. Y hablando de sobremesa: si andás por la zona de Picún Leufú, una parada clásica para comer es el comedor de Doña Tota, con su cordero a la estaca y empanadas de la casa. Un cierre a la altura del rescate.
