Caleta Olivia: pericias confirman que las piezas secuestradas no eran de oro sino de cerrobend, usado en radioterapia
La causa por el crimen y descuartizamiento de Mario “Pato” García suma una nueva pericia que descarta por completo la versión inicial sobre lingotes valuados en mil millones de pesos. La investigación, delegada por el juez federal Marcos Pérez Soruco, mantiene dos líneas activas y sigue sin detenidos.
LaPrefectura Naval Argentina secuestró el pasado 9 de octubre, en el marco de la causa caratulada por el homicidio de Mario “Pato” García, cuatro piezas metálicas hexagonales halladas dentro de la mochila de un inodoro durante un allanamiento realizado en la ciudad de Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, según consta en el expediente que tramita el juzgado a cargo de Marcos Pérez Soruco. En un primer momento, voceros vinculados al caso habían estimado que esos elementos se trataban de lingotes de oro por un valor aproximado de mil millones de pesos, una cifra que rápidamente fue desacreditada por las pericias posteriores.
De acuerdo con lo que pudo reconstruir este medio a partir de fuentes judiciales y de la propia documentación secuestrada, las piezas llevaban grabada la inscripción “Cerro Bend Alloy. 158° F”, una leyenda que, según los peritos consultados, describe con precisión al cerrobend, una aleación compuesta por bismuto, plomo, estaño y cadmio que se funde a 158 grados Fahrenheit y que se fabrica de manera estandarizada en formato hexagonal para funcionar como bloque de protección personalizada en tratamientos de radioterapia. En otras palabras, el material no guarda relación alguna con la minería aurífera ni con los circuitos formales de comercialización de oro.
El rumbo del expediente
El expediente tomó cuerpo a partir de la denuncia por la desaparición de Mario Rubén García, un hombre de 50 años que fue visto por última vez el 7 de diciembre de 2025. Con el correr de las semanas, sus restos fueron aparecidos en distintos puntos de la ciudad: primero manos y pies, después el torso y finalmente la cabeza, todos hallazgos que las pericias forenses en curso mantienen en cadena de custodia. En paralelo, el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció una recompensa de diez millones de pesos destinada a quienes aporten datos certeros que permitan identificar a los autores materiales e intelectuales del hecho.
La instrucción delegó la pesquisa en la Prefectura Naval Argentina, cuya actuación se inició a partir del testimonio de un remisero que declaró haber trasladado a García hasta el domicilio que luego fue objeto de un primer y de un segundo allanamiento. En ese lugar, según reconstruyó la investigación y sin que hasta el momento se hayan formulado imputaciones formales, fueron secuestradas las piezas de cerrobend, un contenedor plástico cuyo contenido se encuentra en etapa de peritaje, y, en un procedimiento anterior, un altar donde se hallaron ratas muertas, un elemento que la Justicia aún no logró encuadrar en el hecho principal pero que permanece bajo análisis.
Dos líneas abiertas, ninguna cerrada
- Línea A: apunta contra el hombre que estuvo con García por última vez y en cuya vivienda se secuestraron las piezas hexagonales y el contenedor en peritaje.
- Línea B: investiga a personas vinculadas al narcotráfico en la zona, a partir de declaraciones que el propio García había formulado días antes de su desaparición en un canal local, donde denunció corrupción policial en su barrio tras el robo de un elemento de trabajo.
- Resultado común: ambas hipótesis se mantienen activas y ninguna cuenta, hasta el momento, con personas detenidas ni con pruebas que la Justicia considere suficientes para acreditar la autoría de manera definitiva.
En lo que respecta a lo probado y a lo que la investigación todavía sostiene como hipótesis, lo acreditado hasta el momento por las pericias es que las piezas secuestradas el 9 de octubre no son de oro y que su valor de mercado difiere radicalmente del millardo inicialmente estimado, lo que debilita una de las aristas que se habían difundido en los primeros días. Lo que aún la pesquisa debe esclarecer es quién o quiénes intervinieron en el crimen y en el posterior desmembramiento del cuerpo, dos extremos sobre los cuales el expediente no cuenta con conclusiones firmes.
Como paso procesal siguiente, se aguarda que en los próximos días el juzgado federal que conduce Pérez Soroco convoque a una nueva ronda de declaraciones testimoniales y ordene la realización de estudios complementarios sobre los restos óseos y sobre el contenedor plástico secuestrado, mientras se espera también que Prefectura eleve un informe ampliatorio con el avance de las dos líneas activas. La fecha exacta de esa audiencia no fue oficializada por la dependencia judicial, por lo que no se descarta que pueda sufrir modificaciones en función del resultado de las pericias pendientes.
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