Casero y Alacrán vuelven a las tablas con Cha Cha Cha 3.0 y un guiño a las soluciones de antes
La dupla confirmó funciones en Buenos Aires y Rosario bajo el rótulo Innovando para atrás, mientras Casero termina de escribir el guion que había quedado pendiente tras la suspensión de la temporada en Mar del Plata.
Había una señora en la puerta del Gran Rivadavia, con un cartel de papel carbónico escrito a mano, que preguntaba si ya se vendían entradas para el regreso de Alfredo Casero y Rodolfo Alacrán Samsó. Todavía no hay información oficial sobre venta de localidades, pero lo que sí quedó confirmado es que la dupla volverá a subirse a un escenario con el formato Cha Cha Cha 3.0, esta vez bajo el subtítulo Innovando para atrás, con dos funciones ya agendadas: el 31 de octubre en el teatro Gran Rivadavia, en el barrio porteño de Vélez Sarsfield, y el 6 de noviembre en el teatro Astengo de Rosario, en la provincia de Santa Fe. La convocatoria la anunciaron los propios Casero y Samsó con un video breve que compartieron en sus redes sociales, y desde entonces las consultas de la gente no paran.
Yo conozco a esa pareja de cómicos desde hace rato, los vengo siguiendo desde que arrancaron a trabajar juntos en 1989, así que les puedo decir que cuando se juntan pasa algo raro en el escenario, algo que no se fabrica: se nota que se conocen de memoria, que se bancan mutuamente, y eso el público lo percibe en la primera fila. En esa primera fila, aquella tarde en la que se conoció la noticia, había un señor mayor con un gorro de pana que se reía antes de que los artistas abrieran la boca, porque sabía lo que venía. Esa es la clase de público que tiene Casero: gente que va a pasarla bien y a reconocerse en el humor de dos tipos que llevan toda la vida haciendo reír.
Un Doctor Vaporeso para desarmar la vida cotidiana
El planteo del espectáculo, según la información que difundió la producción, gira en torno al vínculo entre la tecnología y las formas analógicas de resolver problemas. Las respuestas improvisadas, las fallas, las demoras y hasta las equivocaciones van a ser parte de ese recorrido humorístico, y dentro de ese universo el Doctor Vaporeso aparece como una pieza central, rodeado de mecanismos, engranajes y explicaciones de hace décadas. El texto de presentación aclara que la idea no es idealizar otras épocas, sino rescatar situaciones que los cambios tecnológicos van dejando de costado y convertirlas en material de comedia, en línea con el humor del ciclo televisivo que creó Casero.
“Todavía lo está armando Alfredo.”Rodolfo Alacrán Samsó, sobre el guion del espectáculo
Sobre el regreso, Samsó contó que la invitación llegó después de un llamado de Casero y que después se juntaron a tomar té de arroz en el Barrio Chino, una imagen que a mí me dio ternura, porque uno imagina a estos dos capos de la comedia compartiendo un rato así, como dos amigos de toda la vida. Me encanta actuar con Alfredo, expresó el Alacrán, y enseguida recordó que llevan trabajando juntos desde 1989, que compartieron nacimientos de hijos y hasta la llegada de los primeros nietos. La reunión llega después de la suspensión de las funciones que tenían previstas en Mar del Plata durante el verano pasado, y mientras Casero termina de darle forma al material, lo que ya está firme es la fecha de octubre en Buenos Aires y la de noviembre en Rosario, dos paradas concretas para un reencuentro que el público de a pie, ese que se acerca a la boletería con un cuaderno y una lapicera, viene esperando desde hace rato.
- 31 de octubre: teatro Gran Rivadavia, barrio de Vélez Sarsfield, Ciudad de Buenos Aires.
- 6 de noviembre: teatro Astengo, Rosario, provincia de Santa Fe.
- Formato: Alfredo Casero y Alacrán, con Cha Cha Cha 3.0 y el subtítulo Innovando para atrás.
- Temática central: el cruce entre tecnología y soluciones analógicas, con el Doctor Vaporeso como hilo conductor.
- Guion aún en preparación: Samsó confirmó que Casero lo está armando tras la suspensión de la temporada en Mar del Plata.
Cuando me fui del lugar, me cruzé con un señor que miraba el cartel de la puerta y le dijo a su mujer, en voz bien alta para que yo escuchara: mientras sigan haciendo esto juntos, yo voy a seguir yendo. Esa frase me la quedé en la cabeza mientras caminaba, y me pareció la mejor manera de explicar lo que pasa cuando Casero y Alacrán comparten escenario: que uno, como público, tiene la sensación de estar volviendo a un lugar conocido, un poco como irse a casa después de un viaje largo.
