El Día de la Madre volvió a castigar a la pyme: quinta caída al hilo y ticket promedio en 63 mil pesos
El comercio minorista cerró la fecha con una baja real del 1,4% según la CAME, pese a que casi nueve de cada diez locales aplicaron promociones, cuotas sin interés y descuentos bancarios. Electrodomésticos lideró el retroceso con 3,6% interanual y solo librería e indumentaria terminaron en positivo.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirmó lo que ya se anticipaba en los principales centros comerciales del país: el Día de la Madre 2026 dejó un saldo negativo para el comercio minorista pyme, con una caída interanual del 1,4% en facturación medida a precios constantes. Se trata del quinto año consecutivo de retroceso para una de las fechas más fuertes del calendario comercial argentino, aquela que durante décadas funcionó como termómetro del consumo familiar.
Promociones masivas que no alcanzaron
El dato resulta todavía más significativo si se observa el esfuerzo que hicieron los comerciantes para tentar al público. Según el relevamiento difundido por la entidad pyme, el 88,9% de los locales consultados aplicó alguna herramienta promocional: descuentos directos, cuotas sin interés, bonificaciones con tarjetas bancarias, 2x1 y 3x2, entre otros esquemas combinados. Aun así, la estrategia no logró torcer la decisión de un consumidor que se movió con cautela, eligió artículos de menor valor unitario y postergó las compras de mayor envergadura. El ticket promedio de la jornada se ubicó en 63.197 pesos a precios corrientes, una cifra que, traducida a términos reales, también muestra pérdida de poder adquisitivo frente a la edición anterior.
- Cosméticos y perfumería: 88.000 pesos de ticket promedio; caída interanual de 3,2% por la menor concurrencia a locales durante el fin de semana largo por las lluvias en el Área Metropolitana y varias provincias.
- Electrodomésticos y artefactos de hogar: 72.581 pesos promedio; retroceso de 3,6%, el más fuerte entre los seis rubros medidos, con la demanda concentrada en pequeños electrodomésticos y líneas económicas.
- Calzado y marroquinería: 67.332 pesos; baja del 2,2%, sostenida casi exclusivamente por la financiación en cuotas frente a la retracción del ticket de contado.
- Equipos periféricos, accesorios y celulares: 60.089 pesos; caída de 3,2%, con renovación de equipos postergada y consumo concentrado en accesorios de bajo costo.
- Indumentaria: 55.416 pesos; suba marginal del 0,1%, apenas sostenida por promociones agresivas y liquidación de saldos de temporada.
- Librería: 37.638 pesos; el único rubro con crecimiento relevante, 3,4% interanual, consolidándose como alternativa de regalo económico y accesible.
Expectativas moderadas y un consumidor selectivo
El informe de CAME agrega que el 51,3% de los comerciantes consultados consideró que las ventas de la fecha terminaron en línea con sus previsiones, mientras que el resto se repartió entre quienes quedaron conformes y quienes quedaron por debajo de lo proyectado. La lectura general apunta a una demanda más selectiva, con clientes que recorren varios locales antes de decidirse, comparan precios en el momento y suelen cerrar la operación cuando aparece el beneficio financiero. En ese escenario, los rubros ligados a la funcionalidad (librería escolar y de oficina, indumentaria intermedia, calzado de media gama) lograron defender el volumen, mientras que los segmentos de mayor ticket, especialmente electrodomésticos y cosmética premium, volvieron a quedar relegados.
La quinta caída consecutiva del Día de la Madre en las pymes argentinas no es un dato aislado: se inscribe en una tendencia más amplia de pérdida de poder de compra del salario frente a la dinámica de precios, y muestra que las herramientas promocionales, aunque masivas, ya no alcanzan para compensar la fragilidad del consumo. Para los rubros que dependen de fechas clave como esta, el mensaje es claro: o se ajusta la oferta a un consumidor que gasta menos por unidad, o se profundiza la sangría de facturación. La cita de un viejo comerciante del centro porteño consultdo por este medio resume el sentir general: «Hicimos todo lo que se podía hacer con el precio y las cuotas, y la gente entró, miró y se fue con lo más barato. El Día de la Madre que conocimos ya no vuelve».
