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Viernes, 23 de octubre de 2026
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El huevo duro, aliado de comidas equilibradas y completas

Un huevo grande aporta entre 6 y 7 gramos de proteína. Sumarlo a vegetales, frutas, palta y pan integral permite construir platos más variados, con fibra, vitaminas y grasas insaturadas.

Por Julián FerreyraEconomía y comercio · · hace 58 min
El huevo duro, aliado de comidas equilibradas y completas

Una unidad grande de huevo duro aporta entre 6 y 7 gramos de proteína, por lo que puede integrarse en desayunos, almuerzos y colaciones. Sin embargo, ese aporte no reemplaza la diversidad de nutrientes que requiere una alimentación equilibrada. La clave es combinarlo con alimentos que aporten fibra, grasas insaturadas, vitaminas y carbohidratos de buena calidad.

Palta y espinaca: un complemento nutricional

La palta es uno de los acompañamientos más completos para el huevo duro, debido a su contenido de fibra, potasio, folatos y grasas insaturadas. Además, favorece la absorción de vitaminas liposolubles, como las vitaminas A, D, E y K. Una preparación sencilla consiste en mezclar huevo duro picado con palta, jugo de limón y hojas verdes.

La espinaca suma hierro, potasio y vitaminas A, C y K con pocas calorías. Puede utilizarse en ensaladas, rellenos o sándwiches. Una opción rápida combina espinaca, huevo duro en rodajas, tomate, cebolla y una vinagreta con aceite de oliva, sin necesidad de recurrir a elaboraciones complejas.

Hongos, batata y tomate para ampliar el plato

Los hongos aportan potasio, antioxidantes y vitaminas del grupo B. Salteados junto con espinaca y acompañados de pan integral, forman una comida con mayor diversidad de nutrientes. Algunos tipos tratados con luz ultravioleta también contienen vitamina D, un nutriente poco frecuente entre los alimentos de origen vegetal.

La batata ofrece carbohidratos complejos, potasio y betacaroteno, que el organismo puede transformar en vitamina A. Al asarla en cubos y combinarla con huevo duro, rúcula y semillas, puede utilizarse como almuerzo o como comida posterior al ejercicio.

El tomate aporta vitamina C y compuestos antioxidantes. Cortado en cubos y combinado con albahaca, cebolla morada y huevo duro, permite preparar una opción fresca. También puede servirse asado, lo que concentra su sabor y modifica su textura.

Desayunos y colaciones con mayor fibra

Para el desayuno, una tostada de pan integral con huevo duro en rodajas, palta o tomate reúne proteínas, fibra y carbohidratos de absorción gradual. Al seleccionar el pan, conviene revisar las etiquetas y elegir versiones en las que la harina integral figure entre los primeros ingredientes.

Los frutos rojos, como frutillas, arándanos, frambuesas y moras, también pueden acompañar al huevo duro y aportar fibra y micronutrientes. En todos los casos, conviene variar los acompañamientos según el momento del día y limitar el uso de aderezos con mucho sodio o grasas saturadas. El huevo duro funciona, entonces, como un componente central dentro de preparaciones sencillas y nutricionalmente más completas.

JF
Julián FerreyraEconomía y comercio

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