El techo del dólar oficial se recalibra en $1.989 para noviembre y la brecha con el mayorista vuelve a ensancharse
Con la inflación de septiembre como ancla, el límite superior del corredor cambiario sube apenas $38 respecto de octubre, mientras el mayorista cerró en $1.512,50 y acumula una suba anual del 3,8%, muy por debajo del 23,6% que acumulan los precios en lo que va del año.
El dólar mayorista terminó la jornada de ayer en $1.512,50, su cotización más baja desde mediados de septiembre, y volvió a ubicarse lejos del límite superior del corredor de flotación que administra el Banco Central. La distancia entre el precio actual y ese techo teórico ronda el 27,8%, la segunda brecha más amplia desde que el esquema entró en vigencia, en un escenario donde el peso se viene apreciando en términos reales frente a la moneda estadounidense.
Cómo se recalcula el techo de la banda
El techo del corredor para noviembre quedó fijado en torno a los $1.989,12. La mecánica es la que aplica el Banco Central desde la implementación del régimen: se toma el último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor que publica el INDEC —en este caso, la variación de septiembre, que fue del 1,9%— y se lo traslada al límite superior con dos meses de desfasaje. El resultado es que, frente al cierre de octubre, cuando el tope estaba en $1.950,97, el nuevo umbral sube apenas $38,15. La regla, en los papeles, ata la devaluación mensual a la inflación pasada y deja al tipo de cambio con un margen considerable para moverse sin tocar la banda.
En lo que va del año, el tipo de cambio oficial acumuló una suba de apenas $5,80, equivalente a un 3,8%. Ese avance queda muy por debajo de la inflación acumulada del período, que según los datos oficiales llega al 23,6%. La lectura es directa: el peso se apreció en términos reales frente al dólar durante 2026, y el atraso cambiario volvió a ser el dato dominante de la política monetaria, con consecuencias para sectores exportadores, para quienes tienen ingresos dolarizados y para el cálculo de cualquier precio atado a la cotización oficial.
- Tipo de cambio mayorista al cierre de ayer: $1.512,50, el valor más bajo desde mediados de septiembre.
- Techo del corredor para noviembre: $1.989,12, contra $1.950,97 de fin de octubre, una suba de $38,15.
- Suba acumulada del mayorista en el año: $5,80, equivalente al 3,8% contra una inflación del 23,6% en el mismo período.
- Distancia actual entre el mayorista y el techo de la banda: 27,8%, la segunda más amplia desde la puesta en marcha del esquema.
- Proyección del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central: promedio de $1.585 para noviembre y cierre de diciembre en torno a $1.614, lo que implicaría una devaluación anual del 11,5%.
“Un salto hasta esa zona del techo es técnicamente posible porque el tipo de cambio tiene espacio de sobra hasta la banda superior y no sería nada dramático. Aun así, una suba tan pronunciada en noviembre es poco probable: la liquidación de divisas podría aumentar el próximo mes y mantendría al dólar relativamente estable. El mayor factor de riesgo puede venir desde el escenario global con un fortalecimiento del dólar, aunque la apreciación del real brasileño funciona como amortiguador para el peso.”Andrés Reschini, analista de F2 Soluciones Financieras
El escenario que describen los datos oficiales y las proyecciones privadas dibuja una pizarra estable para los próximos meses. El dólar oficial cotiza más de un cuarto por debajo de su techo teórico y el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central no anticipa saltos bruscos: para noviembre espera un promedio de $1.585, unos $64 por encima de los valores actuales, y para diciembre un cierre cercano a los $1.614, lo que equivaldría a una devaluación anual del 11,5% todavía muy por debajo del 23,6% que acumularían los precios. Para quien ahorra en dólares o trabaja con valores atados al tipo de cambio, la lectura inmediata es de calma relativa. La pregunta que deja abierta el cuadro es cuánto puede sostenerse ese atraso cambiario sin que la dinámica cambiaria termine corrigiéndose, y en qué momento la diferencia entre la inflación y la suba del mayorista dejará de ser un dato estadístico para convertirse en un problema de competitividad.
