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Ensalada de huevo sin papa: cremosa, fácil y lista para el sándwich del domingo

Una receta fría con mayonesa, mostaza y pepinillos que se arma en minutos y se come mejor con pan bien tostado. Acá, el paso a paso para que las yemas hagan todo el trabajo.

Por Lucía CattaneoTurismo y temporada · 25 de septiembre de 2026 · hace 58 min

Hay preparaciones que no necesitan avión para viajar: la ensalada de huevo sin papa es de esas. Llega directo de la cocina estadounidense, donde el sándwich de huevo es un clásico de lunch y las guarniciones frías mandan en cualquier picnic. Lo bueno es que acá, a miles de kilómetros, también funciona: se hace con lo que ya hay en la heladera y se come sin protocolo.

Qué lleva y qué cambia respecto a la versión con papa

A diferencia de la ensaladilla que pusimos en la mesa toda la vida, acá el que manda es el huevo. La papa queda afuera y en su lugar entran la cebolla morada y los pepinillos, que le dan el crunch y el punto ácido. La crema, en tanto, sale de las yemas pisadas, mayonesa, mostaza y un chorrito de vinagre. Nada del otro mundo, pero el resultado sorprende por cómo se integra todo.

  • Huevos hervidos 10 minutos, enfriados y pelados
  • Yemas pisadas con mayonesa, mostaza Dijon y vinagre
  • Claras picadas con pepinillos y cebolla morada bien fina
  • Cebollín fresco para terminar y sal a gusto
  • Reposo de 15 minutos en la heladera antes de servir

El paso a paso no tiene misterio. Se cocinan los huevos, se pelan, se separan claras de yemas y, mientras las yemas se transforman en la salsa a fuerza de tenedor, las claras se pican junto con la cebolla y los pepinillos. Se juntan las dos partes, se suma el cebollín, se prueba de sal y al frío. Quince minutos después ya está lista para ir al pan, a una tostada o, si te animás, a una cama de hojas verdes.

Cómo llevarla a la mesa

Esta ensalada es camaleónica: anda bárbara como relleno de sándwiches, se luce sobre tostadas con un poco de manteca y, si la ponés en un bowl al medio, la rodeás con aceitunas condimentadas o una ensalada de pimientos asados. El pan es clave: que sea de miga firme, tipo lactal grueso o un pebete, para que aguante la cremosidad sinampozarse.

Para los que preguntan con qué comerla

Yo la probé sobre una tostada de pan de campo con semillas y la rematé con unas hojas de rúcula. Quedó redonda. Si te copa la idea, en cualquier confitería de la costa hay pebetes y panes de miga que bancan esta preparación sin despeinarse. Acompañala con algo fresco y, si te animás, sumale unas aceitunas rellenas al lado: el contraste ácido va como piña.

LC
Lucía CattaneoTurismo y temporada

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