Expensas en CABA: otro salto que vuelve a ganarle a los sueldos
El gasto mensual promedio en consorcios porteños trepó a 379.774 pesos en septiembre, con una suba del 4,9% que duplicó la inflación del mes. En la comparación interanual, sin embargo, los aumentos quedaron por debajo del índice general de precios.
El bolsillo de quienes viven en departamentos en la Ciudad de Buenos Aires volvió a quedar apretado por las expensas. En septiembre, el promedio mensual trepó hasta 379.774 pesos, lo que representa unos 17.615 pesos más que en agosto, cuando el valor había cerrado en 362.159 pesos. La suba del mes fue del 4,9%, más del doble del 1,9% que marcó el INDEC para la inflación general en ese mismo período, según un relevamiento sobre 17.000 consorcios que realiza la plataforma ConsorcioAbierto.
La dinámica cambia cuando se mira el acumulado de los últimos doce meses. Entre septiembre del año pasado y septiembre de este año, las expensas en CABA avanzaron 28,6%, pasando de 295.368 a 379.774 pesos, mientras que la inflación interanual se ubicó en 33,4%. Es decir, en el mediano plazo el rubro quedó algo rezagado respecto del índice general de precios, aunque en el corto plazo sigue corriendo más rápido que el promedio de la economía.
Qué se paga con cada peso de expensas
El informe desglosa cómo se distribuye ese gasto mensual. Los sueldos del personal del consorcio concentran el 31% del total, es decir que de cada cien pesos de expensas, treinta y uno terminan en el pago de salarios. Le siguen los gastos operativos y de mantenimiento, con el 28%, y los servicios públicos, con el 16%. Los gastos administrativos, bancarios e impositivos pesan otro 13%, y el 10% restante corresponde a obras o tareas de mantenimiento extraordinario.
- Sueldos del personal: 31% del total.
- Gastos operativos y de mantenimiento: 28%.
- Servicios públicos (agua, gas, electricidad): 16%.
- Gastos administrativos, bancarios e impositivos: 13%.
- Obras y mantenimiento extraordinario: 10%.
La composición cambia según el tamaño del edificio. En los consorcios más chicos, de hasta 50 unidades funcionales, los sueldos pesan más sobre el total, porque la masa salarial se reparte entre menos propietarios. En los consorcios grandes, de más de 200 unidades, esa proporción cae, mientras ganan terreno los gastos operativos y de mantenimiento, empujados por servicios de limpieza, vigilancia y conservación general. En paralelo, los gastos administrativos se diluyen en los edificios grandes porque los costos fijos, como honorarios profesionales y seguros, se reparten entre más contribuyentes.
Morosidad estable y provinceas adentro
En lo que respecta a la cobranza, el relevamiento muestra que el 15% de las unidades funcionales en CABA registra deuda por expensas, un porcentaje que se mantuvo estable a lo largo de todo 2026. Ante los casos de falta de pago, las administraciones suelen empezar con recordatorios y notificaciones de vencimiento, y cuando la mora se extiende en el tiempo, avanzan en acuerdos de pago antes de recurrir a la instancia judicial, según explicó el director de ConsorcioAbierto, Albano Laiuppa.
“Cuando la deuda se extiende, primero se busca acordar un plan de pago antes de recurrir a la vía judicial.”Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto
Fuera de la Ciudad de Buenos Aires, el peso de las expensas luce bastante más liviano. En la provincia de Buenos Aires, el promedio de septiembre fue de 184.214 pesos, con una suba mensual del 0,9%, muy por debajo del 4,9% porteño, y un incremento interanual del 28,3%, apenas medio punto debajo del 28,6% que acumularon los consorcios capitalinos. En Córdoba, en tanto, el promedio se ubicó en torno a los 152.000 pesos, una cifra que deja en evidencia la brecha estructural entre los costos de mantener un edificio en la Capital Federal y los del resto del país.
El cuadro completo muestra un fenómeno conocido por los administradores y por quienes viven en propiedad horizontal: las expensas suelen reaccionar con cierto rezago a las paritarias y a los tarifazos, pero cuando lo hacen, pegan saltos que van mucho más allá de la inflación mensual. Septiembre fue un ejemplo: los sueldos del personal, los ascensores, los sistemas de bombeo y la limpieza arrastran contratos que se actualizan de manera escalonada, y eso termina empujando la liquidación del consorcio por encima del índice general de precios, sin que los propietarios puedan hacer demasiado para evitarlo en el corto plazo.
