Francia e Italia no se sacaron diferencias en el Stade de France y repartieron un punto que deja más preguntas que respuestas
Olise abrió el marcador con un zurdazo que besó el travesaño y Bastoni lo empató tras cortar un pase de Rabiot. Donnarumma y Maignan sostuvieron a sus equipos. Francia terminó con diez por la expulsión de Upamecano.
La pelota todavía estaba en movimiento y el Stade de France ya hervía. Francia ganaba. Olise había metido un zurdazo que primero besó el travesaño y después se metió. Italia, que no la pasaba bien, encontró la igualdad por una cabeza pensante: Bastoni le leyó la intención a Rabiot, cortó el pase y definió con la izquierda. El 1-1 quedó.
El partido fue de ida y vuelta. Cifra que lo explica: 33 remates, 18 de Francia, 15 de Italia. Los dos arqueros fueron figuras. Donnarumma le sacó a Doué, a Dembelé en el rebote, a Olise de nuevo y, a ocho del final, a Camavinga. Maignan no se quedó atrás: en el primer tiempo ahogó un gol de Kean sobre la línea y en el complemento mandó al córner un cabezazo del mismo delantero.
Minuto a minuto, lo que dejó la noche
- Francia dominó la posesión en el arranque: 62 por ciento durante los primeros 20 minutos.
- Los goles llegaron en el segundo tiempo: Olise abrió a los 11 con un zurdazo que tocó el travesaño.
- Bastoni empató tras interceptar un pase de Rabiot hacia Da Cunha y definir con la izquierda.
- Donnarumma fue la gran figura italiana, con al menos cuatro intervenciones clave.
- Maignan sostuvo a Francia con una atajada sobre la línea ante Kean.
- Upamecano vio la segunda amarilla por un forcejeo con Kean y dejó a Francia con diez.
- Italia buscó ganarlo en el final con Barella y Calafiori, sin éxito.
Francia llegó como local con el envión de haber ganado en la fecha anterior, e Italia también venía de sumar de a tres. El empate los deja con un punto cada uno en el grupo A de la Nations League y con la sensación de que el arquero propio les sacó un triunfo. Francia terminó con diez y con la duda de cómo resolverá la próxima fecha sin Upamecano. Italia, en cambio, se lleva de París la cara de un equipo que compitió de igual a igual y un Donnarumma que la tuvo parada hasta el final.
Lo que viene pinta bravo. Francia deberá rearmar la defensa por la suspensión de Upamecano y aceitar la puntería, porque generó mucho y concretó poco. Italia, con un Donnarumna en estado de gracia, puede soñar con dar el golpe en la siguiente jornada. Esto, amigos, no terminó. Apenas se está escribiendo.
