LeBron se puso la camiseta de los Sixers en Filadelfia y el público se rindió con una volcada de otro siglo
El Rey jugó su primer partido como local en Philadelphia, cerró un alley-oop a pase entero de Maxey y los Sixers cayeron 125-120 ante Boston en la previa de la NBA.
El que avisa no traiciona. LeBron James, con 41 años y en su temporada número 24 en la NBA, se calzó por primera vez la camiseta de Philadelphia 76ers como local en el Xfinity Mobile Arena y volvió a demostrar que el reloj no pasa por él. El resultado fue lo de menos: Boston Celtics se impuso 125-120 en un amistoso de pretemporada. Lo que quedará en la retina de los 19.746 hinchas que dijeron presente fue una volcada a pase entero de Tyrese Maxey que cortó el partido al medio.
La jugada clave fue un alley-oop de manual soñado. Maxey tomó el balón en el fondo, lanzó desde mitad de cancha y el Rey cerró la acción colgándose del aro como si fueran sus años mozos en Miami. El estadio entero se levantó. Y James, que no se asombra con nada, igual se permitió una sonrisa cómplice con su joven base.
Los números de la primera noche
En casi 25 minutos, LeBron firmó ocho puntos (4 de 9 en tiros de campo), ocho rebotes y siete asistencias. Cifras discretas para su estándar habitual, pero más que razonables para un equipo que todavía está buscando sociedades. “Algunas de las mejores cosas para nosotros ofensivamente van a estar vinculadas con subir la cancha”, explicó el propio James al referirse a la conexión con Maxey.
“Llevamos un par de semanas y todavía estamos trabajando en nuestro ritmo, trabajando en nuestros detalles. No va a ser perfecto. Obviamente, apenas nos estamos juntando. Pero tenemos algunas cosas sobre las que podemos construir.”LeBron James
Lo que viene
- Martes a las 20 (hora argentina): debut oficial ante New York Knicks en el Madison Square Garden, en la noche en que los Knicks levantarán el anillo de campeones.
- Jueves a las 20: primer partido como local en la temporada regular, contra Cleveland Cavaliers, la franquicia con la que LeBron ganó su único título en 2016.
- La gran pregunta que dejó la noche: cuánto le queda de nivel de elite y qué tan rápido podrá amalgamar a un plantel que busca pelear arriba en el Este.
Philadelphia se fue con la derrota pero con una sonrisa. Ver a LeBron colgarse del aro en una ciudad que lo recibió con los brazos abiertos es la mejor postal para empezar a creer. Lo que viene dirá si el romance entre el Rey y los Sixers tiene futuro o se queda en una noche mágica de octubre. El martes, en el Madison, se empieza a escribir la primera prueba de fuego.
