Mirtha, a los 99 y en silencio: la confesión que le hizo a Rottemberg al dejar el sanatorio
Después de 18 días internada por una neumonía bacteriana, la conductora recibió el alta y ya evalúa qué hacer con su futuro televisivo, mientras su nieta Juana sigue al frente del ciclo.
Yo la vi por última vez en una foto, sonriendo desde un auto con la ventanilla baja, y me quedó dando vueltas la imagen de una mujer de 99 años que el sábado pasado, según contó su nieta Juana Viale, no se conformó con dar una vuelta a la manzana después de 18 días internada en el Sanatorio Mater Dei y pidió seguir hasta Mar del Plata. La escena tiene algo deázaro y algo de declaración de principios: Mirtha Legrand, la chica de la tapa, volvió a casa y lo primero que quiso fue pisar la ruta.
La internación, que se extendió del 18 de septiembre al 6 de octubre por una neumonía bacteriana, fue la más larga de los últimos tiempos para la conductora, y ella misma lo reconoció sin vueltas. En una de esas tardes de la Feria del Libro de Rosario, donde presentó su libro "30 años con Mafalda", el productor teatral Carlos Rottemberg contó que Legrand lo llamó por teléfono ni bien salió del sanatorio y le dijo, textual: "Esta vez la pasé mal". Rottemberg, que la conoce desde hace décadas, salió rápido a aclarar que hoy "está muy bien", como para cortar cualquier fantasma que empezara a circular.
El contrato en el aire y la frase que vuelve
Porque el dato que mueve la agenda no es solo médico. Rottemberg confirmó que el contrato de Mirtha con su ciclo televisivo vence en las próximas semanas, y la pregunta sobre su continuidad quedó picando en el aire. Ante la consulta por la rehabilitación y el eventual regreso, el productor se atajó con dos palabras: "Eso se verá". Y remató con una sentencia que viene usando hace años y que esta semana suena a manual: "A veces más es menos".
El miércoles, en la mesa familiar del domingo, Juana Viale, que viene reemplazando a su abuela en la conducción del programa, ya había mostrado la mejor postal de la recuperación: Legrand, sentada en el asiento del acompañante, pidiéndole a su nieto Nacho que estirara el viaje rumbo a la costa. Mientras el país se pregunta si la verá de nuevo en la pantalla antes de fin de año o habrá que esperar a que cumpla los cien, el próximo 23 de febrero, el círculo íntimo prefiere no apurarla. Como me dijo una señora a la salida de un canal, mirando el móvil con la foto del auto: "Déjenla tranquila, que vaya a Mardel todo lo que quiera".
