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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Neuquén, en alerta por El Niño: qué tener a mano cuando el agua llega de golpe

Los suelos ya no absorben nada y las tormentas se arman en minutos. Las autoridades recomiendan prepararse antes de la emergencia: conocer las rutas de salida, identificar a los vecinos más vulnerables y armar un kit con lo justo para las primeras horas.

Por Camila ZárateUniversidad y ciencia · · hace 1 h
Neuquén, en alerta por El Niño: qué tener a mano cuando el agua llega de golpe

Tuve que ir hasta el patio de la casa de mi abuela para entender de qué habla la gente cuando dice que el suelo está "blandito". Es una sensación casi de pisar una esponja empapada. Eso, multiplicado por toda una provincia, es lo que está pasando en Neuquén. Después de años de sequía, las últimas lluvias saturaron la tierra. ¿Y qué hace el agua cuando la tierra no la banca más? Se va rápido, baja por las pendientes, busca los arroyos y los cañadones. Lo que parecía un sector seguro, de un día para el otro, puede transformarse en zona inundable.

Tormentas que se arman mientras tomás un mate

Lo escuché de boca de Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo de la provincia. Me dijo, con una frase que me quedó dando vueltas, que las tormentas convectivas son traicioneras porque se forman en pocos minutos y descargan todo en un rato, en un área chica. La metáfora más clara que encontré es la de un termo: se llena de a poco y, de golpe, se vuelca. Una precipitación intensa en una cuenca alejada puede convertir un arroyo que parecía un hilo de agua en una correntada seria. Y acá viene el dato que vuelve urgente el tema: no hace falta que llueva donde vos estás para que te inunde.

Lo que hay que hacer antes de que suene la alerta

  • Conocer las vías de evacuación del barrio o la localidad. Es lo más urgente. Saber hacia dónde ir cuando el agua sube, no cuando el agua ya está subiendo.
  • Armar un kit de emergencia con documentación, alimentos no perecederos, agua potable, linterna, cargador de celular y lo necesario para irse de la casa si las autoridades lo indican. La reserva de agua es clave, porque las emergencias suelen afectar el sistema de abastecimiento.
  • Identificar en el grupo familiar o entre los vecinos a quien pueda necesitar ayuda: pacientes crónicos, adultos mayores, personas con dificultad para movilizarse. Tenerlos en el radar antes de que pase el temporal cambia todo.
  • En zonas rurales o con accesos complicados, pensar con tiempo la posibilidad de quedar aislados. Tener claros los puntos de encuentro y los centros de evacuación que define cada municipio es la diferencia entre improvisar y llegar a tiempo.

Hablé con un becario del área de Gestión de Riesgo que trabaja en el relevamiento de cuencas. Me contó, mientras cargaba mapas en la camioneta, que están rastreando antiguos cauces fluviales que quedaron inactivos durante la sequía y que pueden volver a recibir agua. Es como cuando en una casa arreglás una pérdida y después tenés que ver por dónde se va a ir el agua cuando vuelva la presión. Ahí aparece el punto más fino del trabajo técnico: detectar con tiempo por dónde puede correr el agua ayuda a definir dónde alertar primero.

¿Y eso para qué sirve? Para que cada familia neuquina tenga, antes de la próxima tormenta, un plan tan claro como el de buscar las llaves antes de salir. Conocer la ruta de evacuación, tener armado el kit y saber quién del barrio puede necesitar una mano no es paranoia: es la manera más concreta de evitar una tragedia cuando el agua, otra vez, llega más rápido de lo que uno se imagina.

CZ
Camila ZárateUniversidad y ciencia

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