Racing de Chivilcoy le ganó en su casa a Oberá y lo dejó con el casillero vacío en el arranque de la Liga Nacional
El base Pablo Barral, con 16 puntos, fue la gran figura del cierre y le dio el segundo triunfo al conjunto bonaerense; para el equipo misionero fue la tercera caída al hilo.
El arranque del partido fue de Oberá y cerró el primer chico 23-17 arriba. El local se sostuvo con la muñeca caliente de Brocal, la muñeca y los kilos de Vorhees, y el pivoteo de Oberto, que se hizo dueño del rectángulo. Racing sintió el golpe y mostró señales de vida recién en el segundo período, con triples de Chiarini y Assum. La diferencia al descanso fue mínima: 45-44 para los dueños de casa.
12-4 al regreso del vestuario
Lo que cambió todo fue el arranque del tercer cuarto. Racing metió un parcial 12-4 con Barral como eje: el base se cargó el equipo al hombro, empardó el marcador en 63 y no soltó la manija hasta el final. El cierre fue palo a palo, con Oberá sin respuestas para frenar al nacido en Chivilcoy.
El resultado final fue 84-78 para la visita, que así llegó a un récord de 2-1 bajo la conducción de Diego D'Ambrosio. Para Oberá, dirigido por Fabio Demti, la foto es otra: 0-3, sin conocer la victoria y con un calendario que no regala nada. La Liga Nacional sigue este miércoles con Lanús-Peñarol y el jueves Racing visita a La Unión de Formosa.
En el vestuario visitante la sonrisa fue de Barral, figura con 16 puntos. La frase de la noche la dejó el base: el equipo nunca bajó los brazos y se llevó un premio enorme en una cancha siempre difícil. Para la próxima, Racing viaja a Formosa con la chance de estirar el buen momento; Oberá, en tanto, necesita ganar ya para no quedar mirando a todos desde abajo.
