Ratas y ratones en casa: por qué tapar el agujero no alcanza y cómo limpiar sin enfermarse
Un responsable técnico de una empresa de control de plagas explica qué selladores sirven de verdad, qué errores comunes abren la puerta a una infestación y el paso a paso para retirar excrementos sin levantar polvo contaminado.
La escena es de manual y se repite más de lo que uno quisiera: aparece un excremento detrás de la heladera, se compra una trampa, se tira un poco de menta por las juntas y se espera que el asunto se resuelva solo. Lo que cuentan los que saben del tema es que no se resuelve. Y, lo que es peor, la limpieza mal hecha puede ser un problema de salud.
Por qué la espuma de poliuretano no la corta sola
Según explicó un responsable técnico de una empresa de control de plagas, la espuma de poliuretano es el sellador más usado para tapar agujeros en paredes y zócalos, pero tiene una limitación concreta: los roedores pueden roerla. Para que el cierre sea efectivo, el material debe combinarse con malla metálica o lana de acero antes de aplicar la masilla. Sin esa barrera física, el trabajo queda a medias y el animal vuelve a abrirse paso.
Los puntos de entrada que casi nadie mira
Además de los agujeros visibles, hay accesos que suelen ignorarse y que terminan siendo tan cómodos para el roedor como una puerta abierta. Los burletes deteriorados bajo las puertas son una vía frecuente, igual que la vegetación pegada a la fachada, las cajas de cartón apiladas en depósitos y las pequeñas fugas de agua. A eso se suma un detalle doméstico clásico: el plato de comida de la mascota que queda al alcance durante la noche. Una vivienda ordenada y limpia puede tener una infestación si alguno de esos accesos queda libre.
- Burletes deteriorados bajo puertas.
- Vegetación pegada a la fachada.
- Cajas de cartón apiladas en depósitos.
- Pérdidas pequeñas de agua.
- Comida de mascotas dejada toda la noche.
Por qué los remedios caseros no resuelven
La menta y el vinagre no repelen de forma sostenida. Los dispositivos de ultrasonido no atraviesan paredes ni muebles, y los roedores pueden acostumbrarse al estímulo sonoro con el tiempo. Las trampas de resorte pueden capturar un ejemplar aislado, pero no controlan una infestación. Las trampas adhesivas, en tanto, generan sufrimiento innecesario sin resolver el foco. Ninguna de estas alternativas reemplaza la tarea central: localizar y cerrar los puntos de entrada.
Cómo limpiar los excrementos sin levantar polvo contaminado
Se debe ventilar el ambiente durante al menos treinta minutos antes de ingresar.
Los roedores pueden transmitir enfermedades a través de la orina, los excrementos y las mordeduras, e introducir parásitos como pulgas, garrapatas y ácaros. Si los rastros se repiten o se sospecha que el foco está en la red de alcantarillado, lo recomendable es recurrir a un servicio profesional de control de plagas.
Lucía Cattaneo, Turismo y temporada.
