Reducción de frecuencias nocturnas en 104 líneas de colectivos del AMBA: el sector habla de una deuda acumulada de 40.000 millones de pesos
Las empresas de transporte automotor de jurisdicción nacional informan que prestarán la mitad de los servicios entre las 22 y las 5 y advierten que la restricción podría extenderse si no se destraban los pagos pendientes. Los números muestran una caída interanual de pasajeros cercana al 11% y un desfasaje mensual entre costos reales y reconocidos superior a los 91.000 millones de pesos.
Las empresas que operan 104 líneas de colectivos de jurisdicción nacional en el Área Metropolitana de Buenos Aires comenzarán a reducir sus frecuencias nocturnas a la mitad, según confirmó Marcelo Paciutto, director de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA). La medida rige en la franja comprendida entre las 22 y las 5, el horario de menor demanda, y alcanza a los servicios que conectan la Ciudad de Buenos Aires con distintos puntos de la provincia. El propio Paciutto advirtió que, de no resolverse el conflicto de fondo, la restricción podría extenderse a otras franjas horarias.
El origen de la deuda
Vamos a los números. El directivo explicó que las proyecciones oficiales para el período junio-octubre estimaban ingresos de 280.000 millones de pesos para el sector, pero las empresas terminaron recibiendo 240.000 millones. La diferencia, de 40.000 millones de pesos, se atribuye, según la lectura de las cámaras, a una cantidad de viajes inferior a la prevista o a errores en los cálculos de origen. Paciutto fue tajante al describir la respuesta oficial cuando el sector consulta por un plan de pagos en cuotas: «No tenemos fecha».
Cuatro cámaras empresarias —la CEAP, la CETUBA, la CTPBA y la CEUTUPBA— firmaron un comunicado conjunto en el que advirtieron que la restricción será gradual y procura administrar los recursos disponibles. En el documento, el sector vinculó la medida con el próximo pago de aguinaldos, con nuevas rondas paritarias y con el aumento de los costos operativos. También cuestionaron que el esquema vigente no contemple de forma suficiente dos rubros sensibles: la compra de unidades y el gerenciamiento, además de penalizar la antigüedad de los vehículos.
La foto del sistema: menos pasajeros y menos coches en la calle
- En septiembre viajaron 200,9 millones de pasajeros, contra 225,3 millones en el mismo mes del año anterior, lo que representa una baja interanual del 10,88%.
- La flota activa se redujo de 17.310 a 16.700 unidades, un 3,52% menos, en la misma comparación interanual.
- El Índice Bondi, elaborado por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), calculó que el costo real de operar el sistema en septiembre fue de 453.495 millones de pesos, mientras que la estructura oficial reconoció 361.692 millones: una diferencia mensual de 91.803 millones.
- Según ese mismo índice, un boleto sin subsidios debería valer 2.494 pesos; con la tarifa vigente solo se cubre el 33,91% del costo, y el déficit por pasajero asciende a 456,92 pesos.
El cuadro de fondo muestra un sistema con menos usuarios que el año pasado, una flota activa menor y un desfasaje creciente entre lo que cuesta mover los colectivos y lo que el esquema vigente reconoce como ingreso. Para el conjunto de cámaras que agrupan a las líneas nacionales del AMBA, la reducción de frecuencias nocturna es un paso intermedio que busca ordenar el funcionamiento sin afectar los picos de demanda, pero advierten que el margen para seguir administrando recursos se agota si la deuda acumulada entre junio y octubre no se destraba en los próximos meses. La pelota, por ahora, queda del lado de la Nación y de la Provincia, que son las jurisdicciones que deben garantizar el financiamiento del sistema.
