Sangre, cuadrilátero y un padre que quiso fabricar campeones: llega a streaming el drama real de los Von Erich
El film de Sean Durkin, que en cines recaudó 45 millones de dólares y reúne a Zac Efron, Harris Dickinson y Jeremy Allen White, ya se puede ver en Amazon Prime Video.
Antes de que la pantalla muestre un solo golpe, yo ya había puesto el ojo en un espectador de la fila de al lado: hombre grande, de barba canosa, con una remera negra que llevaba estampada la palabra Von Erich en letras amarillas. Me miró, vio que yo miraba la remera y dijo, casi en un susurro, yo estuve ahí, vi luchar a Kerry en el ochenta y dos, en Dallas. Ahí entendí que esta película no iba a ser una más del catálogo de Prime Video para mí: es la puesta en escena de un duelo que mucha gente todavía lleva encima.
Les cuento de qué se trata, porque la historia es poderosa por sí sola y no hace falta haber leído nada para engancharse. Fritz Von Erich, un luchador que no pudo ser el campeón que soñó, descargó esa frustración en sus hijos y los empujó al circuito profesional de los Estados Unidos durante los años ochenta. Lo que sigue es una cadena de golpes que no se dan en el ring, sino en la mesa familiar, y un padre que termina confundiendo el amor con la obediencia. Sean Durkin, el director, toma ese material y lo cuenta con una sensibilidad que esquiva el morbo y se planta en lo humano, que es justamente donde la historia resulta más dolorosa.
Un elenco que se puso el cuerpo
Zac Efron interpreta a Kevin Von Erich, el mayor de los hermanos, y es el hilo conductor del relato. Harris Dickinson y Jeremy Allen White completan el clan con cambios físicos notables: lo que se ve en pantalla es musculatura real sumada a un trabajo de actuación que les pide sostener escenas durísimas sin apoyarse en el golpe efectista. Durkin trabaja en blanco y negro en el prólogo, a modo de homenaje a los dramas deportivos clásicos, y de ahí salta a una paleta ochentosa de laca, neón y ruido analógico que envuelve al espectador en la época.
- Dirección: Sean Durkin, responsable de haberle dado a la historia un tono de drama intimista más cercano al cine de Shakespeare que al espectáculo de puñetazos.
- Elenco principal: Zac Efron como Kevin Von Erich, Harris Dickinson como David y Jeremy Allen White como Kerry, los hermanos que sostienen la historia de la familia.
- Recaudación en cines: 45 millones de dólares, una cifra muy buena para una producción independiente que llegó al público sin el respaldo de un estudio grande.
- Recepción de la crítica: elogiada de manera prácticamente unánime por la prensa especializada, que destacó las actuaciones y el tono contenido del film.
- Disponible en: Amazon Prime Video, donde se suma luego de su paso por salas.
Yo salí de la sala, si me apuran, pensando que la película no inventa nada y por eso mismo golpea doble. Hay un momento, casi sobre el final, en que uno de los personajes le dice a otro algo que se me quedó grabado: lo peor de esta familia no es lo que pasó, sino que todos sabían lo que iba a pasar y nadie hizo nada. Esa frase, más allá de si es literal o no, condensa el espíritu del film: un retrato de la complacencia, del querer quedar bien con un padre que solo sabe medir el amor en títulos, y de los hermanos que se cuidan entre sí aun cuando el mundo les pide que sean máquinas de ganar.
Por qué vale la pena darle play
No es una película que vaya a revolucionar el género ni que vaya a ganar premios inesperados, y eso, lejos de ser un defecto, termina siendo su mayor acierto. Cuenta lo que tiene que contar, lo cuenta con oficio y se permite respirar en los momentos justos. Si te gustan los dramas familiares basados en hechos reales, los elencos corales que se lucen sin robarse escena y las historias que no necesitan violencia explícita para conmover, El clan de hierro te va a encontrar desprevenido. Y si no la viste en su momento, este es un buen momento para ponerle play.
“Lo peor de esta familia no es lo que pasó, sino que todos sabían lo que iba a pasar y nadie hizo nada.”Diálogo de la película
A la salida del cine, una señora de unos sesenta, con un pañuelo celeste atado en el cuello, me dijo mientras esperaba el remise: yo tengo tres hijos varones y les perdí el pelo a los tres por el fútbol, pero esto es otra cosa, esto es un padre que les comió el alma. Me quedé pensando un buen rato en esa frase, porque creo que define la película mejor que cualquier crítica que uno pueda leer. Drama familiar, historia real, acting de primer nivel, todo servido en un metraje que no se hace largo. Ya está disponible en Prime Video: pruébenla y después me cuentan.
