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Martes, 3 de noviembre de 2026
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Se Ve, la firma detrás de Clara Barceló, entra en concurso preventivo con más de $474 millones de pasivo

La compañía presentó la solicitud ante el Juzgado Nacional Comercial N° 24 tras una caída de márgenes, un stock que se acumuló sin salida y una cuota bancaria que no pudo pagar en enero de 2026.

Por Mariano EtcheverryPuerto y pesca · · hace 2 h
Se Ve, la firma detrás de Clara Barceló, entra en concurso preventivo con más de $474 millones de pasivo

La sociedad Se Ve, propietaria de la marca de calzado Clara Barceló, presentó ante el Juzgado Nacional Comercial N° 24 un pedido de concurso preventivo. El expediente quedó a cargo del juez Guillermo Pesaresi y fue encuadrado como "pequeño concurso", una modalidad que corresponde a empresas con menos de 20 empleados y un número acotado de acreedores. El pasivo declarado asciende a $474 millones, de los cuales más de $300 millones corresponden a deuda bancaria.

De doce pares de sandalias a una red de locales

La marca nació en 2010, cuando su fundadora, diseñadora de indumentaria egresada de la UBA, lanzó una primera colección de doce pares de sandalias de cuero. La buena recepción del mercado habilitó una expansión rápida: de 250 pares en la temporada siguiente se pasó a 2.500, se sumaron carteras y accesorios, y se abrieron locales propios y franquicias en varias provincias y en Chile. En su etapa de mayor crecimiento, la marca tuvo presencia en los shoppings de Punto Tigre, Yerba Buena (Tucumán) y Rosario. Hoy conserva solo dos locales propios, uno en San Isidro y otro en Recoleta.

Márgenes que se achican y stock que no se vende

La presentación judicial describe un deterioro que se extendió durante 2024 y 2025. Las ventas del ejercicio cerrado el 31 de agosto de 2025 alcanzaron $1.298 millones, un 19% más que en el período anterior. Sin embargo, el costo de la mercadería vendida creció un 43%, al pasar de $514 millones a $735 millones. Esa diferencia comprimió el margen bruto del 52,8% al 43,4%, y el negocio dejó de generar el colchón que necesitaba para sostener su estructura.

A la presión sobre el margen se sumó una menor rotación de productos, que terminó en una acumulación de inventario. El valor contable del stock subió de $57 millones a $265 millones, con capital inmovilizado que la empresa no logró convertir en liquidez. El ejercicio cerró con un resultado negativo de $27 millones, el segundo consecutivo en ese rango.

Cómo se llegó a la cesación de pagos

  • La compañía tomó financiamiento bancario para sostener el pago de sueldos y la operación cotidiana.
  • La deuda principal, superior a $300 millones, quedó concentrada con el banco Santander.
  • La imposibilidad de pagar la cuota de enero de 2026 marcó el inicio formal de la cesación de pagos.
  • Según la presentación, la empresa atribuyó la crisis a la caída del consumo y a costos de reposición que no pudo trasladar a precios.

Desde la firma sostienen que mantuvieron la operatoria con el objetivo de preservar las fuentes de trabajo y cumplir con sus compromisos esenciales, utilizando la totalidad de los recursos financieros disponibles. El caso muestra con claridad cómo una marca que creció con rapidez puede quedar atrapada entre costos que suben, ventas que no alcanzan y un stock que no se transforma en caja.

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Mariano EtcheverryPuerto y pesca

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