Seis años, una escena y un personaje que DC nunca supo dónde guardar: la queja de Manganiello
El actor que se puso en la piel de Deathstroke tras la escena poscréditos de Liga de la Justicia repasó una etapa signada por anuncios que nunca se tradujeron en película ni en serie.
Lo vi por primera vez en la reposera de al lado, en una sala oscura de Palermo, con los ojos clavados en la pantalla mientras el logo de Warner se estiraba sobre la butaca de adelante. Lo recuerdo porque cuando arrancó la poscriocracia de Liga de la Justicia y la cámara encontró a Slade Wilson con su parche, mi compañero de butaca dejó escapar un suspiro largo, de esos que confirman que algo importante acaba de aparecer. Ese mismo Slade, encarnado por Joe Manganiello, cumple hoy seis años de estar varado en un limbo que el propio actor describió como una montaña rusa de llamadas y proyectos que se evaporaban antes de empezar.
En una charla con el conductor Rich Roll, Manganiello repasó punto por punto la frustración que le dejó ser el gran villano anunciado y nunca consumado del universo DC. Todo arrancó con su aparición en la escena poscréditos de Liga de la Justicia (2017), la versión de Joss Whedon, cuando el plan oficial era que Deathstroke fuera el antagonista principal de la película de Batman que iba a dirigir Ben Affleck. Cuando el filme se cayó, el personaje quedó flotando sin destino y el actor empezó a recibir, según sus propias palabras, una catarata de propuestas que no llegaban a puerto.
Las promesas que nunca se hicieron carne
- Ser el villano de Aquaman 2.
- Tener una aparición en Escuadrón Suicida 2, primero con un director, después con otro.
- Un cruce mano a mano contra Will Smith.
- Una película independiente centrada en Deathstroke.
“Durante los seis años siguientes no pararon de lloverme proyectos y llamadas a mi agente, una tras otra. Vas a ser el villano en Aquaman 2. Vas a salir en Escuadrón Suicida 2 con este director. No, con este otro. No, tú contra Will Smith. Va a ser una película independiente.”Joe Manganiello, en el ciclo Rich Roll
El actor también dejó una reflexión que resume la ambigüedad de esos meses. Tengo suerte de haber conseguido ese papel, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y se esfumó, dijo, todavía masticando la bronca de un casting soñado que terminó siendo un traje colgado en el placard. El cierre de esa etapa llegó en 2023, con Aquaman y el reino perdido, la última entrega del universo extendido de DC, donde Deathstroke ni siquiera tuvo un guiño significativo en pantalla.
Mientras esperaba que DC se decidiera, Manganiello no se quedó quieto: hoy tiene confirmada su participación en la próxima temporada de One Piece, la adaptación en acción real que produce Netflix, donde se pondrá en la piel de Sir Crocodile, otro villano de manual pero esta vez con destino escrito y fecha de estreno. La pregunta que sobrevuela a cualquier fan que se cruzó con él en una sala sigue siendo la misma que me dejó mi compañero de butaca cuando terminó la función, mientras la luz de la sala volvía y él acomodaba el boleto: qué raro que te den un personaje tan bestia y no sepan dónde meterlo.
