Septiembre vuelve a ubicarse en la zona del 2%: alimentos y estacionales empujan al IPC hacia una leve aceleración
El INDEC publica esta tarde el índice de precios al consumidor y las consultoras privadas lo proyectan en un rango de 1,9% a 2,1%, por encima del 1,7% de agosto; verduras y ropa lideran el rebote, mientras el REM mantiene la expectativa de cerrar 2026 con una inflación anual de entre 30% y 30,3%.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos dará a conocer esta tarde el índice de precios al consumidor correspondiente a septiembre, en un dato que llega con la atención puesta en si la inflación mensual logrará sostenerse por debajo del 2% o si volverá a cruzar ese umbral, una barrera que en lo que va del año solo quedó atrás en junio y agosto. Las proyecciones de las principales consultoras privadas se concentran en un rango estrecho, de 1,9% a 2,1%, lo que implica una aceleración moderada respecto del 1,7% registrado en agosto, que había sido el nivel más bajo en catorce meses.
Qué anticiparon las consultoras y por qué el rebote
El Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora el Banco Central sobre la base de estimaciones de analistas privados anticipó un IPC de 1,9% para septiembre, el mismo número que manejaron C&T Asesores Económicos y Eco Go. Desde esta última firma recordaron que agosto contó con un factor favorable que ya no estuvo presente en septiembre: la reversión de los precios estacionales de julio, un movimiento que tiende a moderar la comparación y que, al desaparecer, deja ver con más claridad el pulso real de los precios.
Otras consultoras se ubicaron algo por encima. FLyP proyectó 2%, con un alza de 3,2% en alimentos y bebidas no alcohólicas, y Equilibra estiró la estimación hasta 2,1%, apuntando a los rubros estacionales como principal motor del mes: verduras y ropa habrían avanzado más de 4% en el período. El cuadro es consistente con lo que viene mostrando la dinámica de los precios en los últimos meses: los alimentos y los rubros con fuerte componente estacional suelen ser los primeros en mover el índice, tanto al alza como a la baja, y explican buena parte de las oscilaciones de corto plazo.
La señal que ya dio la Ciudad y qué se espera para el cierre del año
Antes del dato nacional, la Ciudad de Buenos Aires publicó su propia medición y registró una inflación de 1,8% en septiembre, una leve aceleración frente al 1,7% de agosto, en línea con el cuadro que anticipan las consultoras para el indicador que difundirá el INDEC. Aunque las canastas de ambos índices no son idénticas, el número porteño suele funcionar como una referencia adelantada de la tendencia nacional, y en esta oportunidad refuerza la lectura de un repunte moderado más que de un cambio de tendencia.
- REM (Banco Central): IPC de septiembre proyectado en 1,9%.
- C&T Asesores Económicos: IPC de septiembre estimado en 1,9%.
- Eco Go: IPC de septiembre estimado en 1,9%.
- FLyP: IPC de septiembre estimado en 2%, con alimentos y bebidas no alcohólicas en 3,2%.
- Equilibra: IPC de septiembre estimado en 2,1%, con verduras y ropa por encima de 4%.
- Ciudad de Buenos Aires: inflación de septiembre en 1,8%, contra 1,7% en agosto.
- Expectativa de inflación anual 2026 según el REM: entre 30% y 30,3%.
La lectura de los analistas: oscilación, no cambio de tendencia
Más allá del número puntual, los analistas coinciden en que una aceleración leve como la que anticipan las consultoras no altera el proceso de fondo de desinflación que viene observándose desde hace varios meses. En ese sentido, la lectura dominante es que el rebote, en caso de confirmarse, serviría sobre todo para recordar que la baja de la inflación no es lineal ni automática, sino que está sujeta a oscilaciones vinculadas con la estacionalidad de cada mes, con el comportamiento de los alimentos y con la dinámica de los rubros que concentran mayor volatilidad. Para los próximos meses, la expectativa que mantiene el REM es cerrar 2026 con una inflación anual de entre 30% y 30,3%, un número que sigue mostrando una tendencia descendente respecto de los registros de los años previos, aunque todavía lejos de los niveles que permitirían hablar de una inflación contenida en forma sostenida.
“El rebote solo serviría para recordarnos que el proceso de baja de la inflación no es lineal y está sujeto a oscilaciones vinculadas con la estacionalidad de cada mes.”Julián Neufeld, economista de FLyP
