Tasa cero y UVA en la góndola: cómo se reparte la financiación automotriz en octubre
Ocho marcas ofrecen planes sin interés con topes que van de 14 a 43 millones de pesos y plazos de hasta 36 cuotas, aunque varias propuestas ajustan por inflación y conviene leer la letra chica antes de firmar.
La foto del mercado automotor argentino en octubre muestra a ocho terminales con planes de financiación sin interés activos para vehículos cero kilómetro, una movida que atraviesa a Ford, Volkswagen, Renault, Toyota, General Motors, el grupo Stellantis, Honda y Nissan, y que se convirtió en una de las principales herramientas de venta en un contexto de consumo todavía golpeado por la dinámica de precios. Los montos habilitados para comprar con tasa cero van de unos 14 millones de pesos en los esquemas más cortos o para los modelos de menor valor, hasta un techo de 43 millones en el caso de la propuesta más ambiciosa del mercado, correspondiente a Chevrolet para las versiones S10 LTZ y High Country y para la Trailblazer, con financiamiento a doce meses.
El detalle de la oferta, sin embargo, no es uniforme ni se compara de un vistazo. Cada terminal arma su propia grilla con topes, plazos y modalidades diferentes, y en varios casos conviven dos canales simultáneos: uno con tasa cero tradicional, donde el valor de la cuota queda fijo desde la primera hasta la última, y otro bajo la fórmula UVA, que tampoco cobra interés pero ajusta las cuotas mes a mes por la evolución de la inflación, lo que en la práctica puede hacer crecer el importe a pagar a lo largo del plan.
Qué propone cada marca en octubre
- Chevrolet: tasa cero hasta 43 millones de pesos a 12 meses para S10 LTZ y High Country y para Trailblazer, el tope más alto del mercado.
- Ford: hasta 40 millones a 18 meses para las versiones V6 de la Ranger, con montos menores, de 25 a 30 millones, para el resto de la gama según versión y plazo.
- Volkswagen: opera con dos líneas en paralelo, una de hasta 36,5 millones a 12 meses para la Amarok (excepto Trendline) y otra de hasta 23 millones a 12 meses para Polo, Virtus, T-Cross, Taos, Tiguan y Vento GLI, entre otros modelos.
- Renault: por Mobilize Financial Services financia hasta 30 millones para Boreal y Master a 12 meses, con montos decrecientes para el resto y plazos de hasta 30 cuotas; por Renault Store, el canal digital, hay cupos limitados con topes de 19 millones.
- Toyota: tasa cero a 12 meses con tope de 25 millones para la mayor parte de la gama y de 15 millones para Yaris y Yaris Cross, más un plan especial a 18 meses de hasta 30 millones para Hilux, SW4, Corolla y Corolla Cross.
- Stellantis: Peugeot y Citroën comparten una estructura con hasta 18 millones a 18 meses en tasa fija y hasta 26 millones a 24 meses bajo UVA; Fiat y Jeep, en la misma línea UVA, llegan a 30 millones a 36 meses.
- Honda: financia hasta 24 millones a 24 cuotas fijas para toda su gama.
La letra chica del UVA: cuota sin interés, pero que se mueve
El dato clave que comparten casi todas las terminales y que suele pasar inadvertido para el consumidor es que buena parte de los planes que se promocionan como tasa cero no son créditos tradicionales a interés cero, sino créditos UVA, una modalidad en la que el capital adeudado se actualiza por la Unidad de Valor Adquisitivo, un indicador atado a la inflación que publica el Banco Central. En esos casos, el cliente no paga intereses, pero la cuota puede crecer de un mes a otro si la inflación sube, lo que vuelve indispensable simular el escenario antes de comprometerse a un plan largo, sobre todo cuando los plazos se estiran a 24 o 36 meses.
En la práctica, la diferencia entre un plan de tasa cero con cuota fija y uno UVA termina siendo determinante a la hora de comparar propuestas. Un financiamiento tradicional congela el importe mensual y permite calcular de antemano el costo total; un crédito UVA puede arrancar con cuotas accesibles, pero exige prever qué pasa con el índice de precios en el futuro, una variable que en la Argentina reciente nunca dejó de moverse. Por eso, antes de firmar, conviene pedir el detalle de las cuotas en ambos esquemas y revisar si la operación incluye gastos administrativos, seguros y otros cargos que, aunque no figuren como interés, también encarecen el crédito.
