Una PlayStation 5 negra y barata que existe, pero no se puede comprar: el lanzamiento japonés de Sony que despierta envidia ajena
Sony presentó una PS5 edición digital en color Midnight Black para Japón, con un precio de unos 350 dólares y restricciones técnicas que la dejan fuera del alcance del resto del mundo.
Lo vi en la pantalla del celular mientras esperaba el colectivo y casi se me escapa una sonrisa de envidia: Sony acaba de anunciar una PlayStation 5 edición digital en negro profundo, la Midnight Black, que se venderá en Japón desde el próximo 19 de noviembre a 55.000 yenes, lo que equivale a unos 350 dólares. La cifra, en estos tiempos, suena casi a milagro.
El problema, claro, es que esa PlayStation pensada para los bolsillos ajados lleva un candado tan firme como su color oscuro: según las especificaciones que la propia compañía publicó, el equipo sólo puede utilizarse con una cuenta de PlayStation que tenga el idioma del sistema configurado en japonés y el país o región establecido en Japón. No es una traba aduanera ni un capricho del correo: es una restricción que viene de fábrica y que la convierte, para decirlo sin rodeos, en una consola pensada casi exclusivamente para el público japonés.
Un precio que contrasta con la realidad global
En noviembre de 2025, Sony ya había lanzado en Japón una propuesta parecida con precio reducido bajo el mismo esquema regional. Sin embargo, el escenario cambió de manera notable desde entonces: la demanda de memorias RAM por parte de la industria de inteligencia artificial encareció los componentes a nivel global, y eso empujó subas en el precio del hardware de PlayStation en otras regiones, incluidos los Estados Unidos desde principios de 2026. En ese marco, una rebaja equivalente para Europa o América Latina parece, en el corto plazo, más un deseo que una posibilidad concreta.
Para quienes igual sueñen con esa PS5 oscura de 350 dólares desde Buenos Aires, Montevideo o cualquier otra ciudad fuera de Japón, la alternativa más cercana sigue siendo el modelo negro que algunos comercios ofrecen dentro de las líneas ya existentes. El Midnight Black japonés queda, por ahora, como una referencia tentadora: lo que el hardware podría costar si las piezas no estuvieran en llamas, pero no lo que efectivamente se puede comprar.
Lo que se sabe hasta ahora
