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Lunes, 5 de octubre de 2026
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Una psicóloga británica propone sumar la evaluación nutricional al abordaje de la salud mental

La especialista Kimberley Wilson planteó que el cansancio persistente, la apatía y el ánimo bajo requieren una revisión que también contemple posibles carencias alimentarias, de descanso y de movimiento, sin reemplazar la psicoterapia ni la medicación cuando resultan necesarias.

Por Valentina IriartePoliciales y judiciales · · hace 12 h
Una psicóloga británica propone sumar la evaluación nutricional al abordaje de la salud mental

La psicóloga Kimberley Wilson difundió una propuesta que busca incorporar la evaluación nutricional, del sueño y de la actividad física al análisis clínico de los síntomas emocionales, con el objetivo de identificar factores que pueden intervenir en cuadros de fatiga persistente, apatía, irritabilidad y bajo estado de ánimo. Según la especialista, esa revisión permitiría orientar las intervenciones de manera más precisa, al distinguir qué factores sostienen cada cuadro y qué recursos terapéuticos resultan más adecuados en cada caso.

En su planteo, una persona con experiencias traumáticas puede requerir terapia especializada, mientras que un paciente con anemia o con una alimentación muy restrictiva podría aliviar parte de sus síntomas al corregirse una carencia específica. La psicoterapia y los medicamentos continúan formando parte del abordaje cuando el cuadro así lo demanda, aclaró Wilson, y la incorporación de la lectura nutricional no reemplaza esas herramientas, sino que las complementa.

Los nutrientes bajo la lupa

Entre los nutrientes que la psicóloga mencionó como relevantes para el funcionamiento cerebral se encuentran las vitaminas B3 y B12, el zinc, el selenio y los omega-3. Wilson aclaró que la insuficiencia de alguno de estos compuestos no determina por sí misma la existencia de un trastorno mental, aunque puede agravar factores vinculados con el cansancio, la irritabilidad o el bajo estado de ánimo. Por ese motivo, propuso investigar posibles déficits cuando los síntomas se vuelven persistentes.

  • Vitaminas del complejo B, en particular B3 y B12.
  • Zinc y selenio, minerales asociados a la función cognitiva.
  • Omega-3, presentes en los pescados azules como sardina, salmón y caballa.

La recomendación alimentaria incluye al menos una porción semanal de pescado azul por su aporte de ácidos grasos omega-3, mientras que para quienes siguen dietas vegetarianas o veganas, la psicóloga sugirió consultar con un profesional de salud sobre las alternativas de suplementación. En esos casos, advirtió que la autosuplementación sin control puede generar desequilibrios o interacciones no deseadas.

Wilson señaló que su interés por esta relación se afianzó durante su trabajo en la prisión de mujeres de Holloway, en Londres, donde registró dificultades en la regulación emocional que aparecían asociadas con carencias alimentarias. También mencionó ensayos clínicos aleatorizados realizados en contextos de encierro, que vincularon la administración de micronutrientes con una reducción de episodios violentos. La psicóloga aclaró que esa asociación no permite explicar la totalidad de la conducta de una persona a partir de su dieta, y que la lectura debe integrarse con el resto de los antecedentes clínicos.

Un modelo de evaluación más amplio

La revisión que promueve la especialista contempla además la calidad del sueño, el nivel de actividad física, el consumo de sustancias, los conflictos personales y el estrés laboral. Se trata, según su exposición, de un abordaje descriptivo que procura no reducir la complejidad de un cuadro emocional a un único factor, ya sea biológico, psicológico o social. Wilson insistió en que los cambios de hábitos pueden tardar meses en percibirse en el estado de ánimo y que, durante ese proceso, la supervisión profesional resulta indispensable para sostener el tratamiento y ajustar las intervenciones.

La difusión de la propuesta se realizó en el marco de su actividad como divulgadora especializada en salud mental, y hasta el momento no se informó de un proceso judicial ni de un expediente administrativo en curso vinculado con su planteo. El paso siguiente, según el cronograma de presentaciones previsto por la especialista, incluye nuevas charlas públicas orientadas a profesionales de la salud y a equipos de atención primaria, con fechas a confirmar durante el segundo semestre.

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Valentina IriartePoliciales y judiciales

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