Valmax paraliza su planta en Ituzaingó, despide a la mitad de su personal y deja 196 cheques sin fondos por más de 156 millones de pesos
El laboratorio fabricante de solución fisiológica y gotas oftalmológicas dejó a 30 trabajadores en la calle, adeuda la mitad del sueldo de septiembre y acumula un rojo financiero que el Banco Central ya tiene registrado. El Ministerio de Trabajo bonaerense citó a la empresa a una audiencia clave este lunes.
La planta que el Laboratorio Valmax mantiene en el partido bonaerense de Ituzaingó amaneció otra semana con las cortinas metálicas bajas y la línea de producción detenida, en un cuadro que se extiende ya por varias semanas y que terminó de estallar con el despido de 30 de los 60 empleados que la firma tenía en su plantilla, además del bloqueo del acceso al establecimiento, una medida que dejó a los operarios afuera del predio y sin posibilidad siquiera de ingresar a sus puestos de trabajo habituales.
La crisis salarial que hoy termina de vaciar la fábrica empezó a gestarse en abril, cuando la dirección de la compañía comenzó a fraccionar el pago de los haberes sin aviso formal ni explicación suficiente, un procedimiento que recién quedó por escrito en mayo, cuando la empresa distribuyó un comunicado interno en el que se comprometió a abonar el 50 por ciento del sueldo el 7 de ese mes y el saldo restante el día 20; sin embargo, lo que se presentó como una excepción terminó instalándose como metodología de pago estable y derivó, con el correr de los meses, en el escenario actual, donde la firma adeuda la mitad del salario correspondiente a septiembre y todavía no ha informado una fecha cierta para efectivizar ese depósito.
El rojo financiero que registra el Banco Central
El cuadro que reflejan los registros del Banco Central de la República Argentina resulta contundente y describe con precisión el ahogo de caja que atraviesa la empresa: según esos datos, Valmax acumula 196 cheques rechazados por falta de fondos, por un total de 156.526.850 pesos, una cifra que no admite zonas grises ni interpretaciones benévolas, ya que la totalidad de esos documentos fue devuelta por una única razón, que no fue otra que la ausencia de dinero disponible en las cuentas al momento de su presentación al cobro.
Para Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, la explicación del estrangulamiento financiero que hoy paraliza la planta habría que buscarla en una combinación de tres factores que se fueron acumulando con el correr de los meses: por un lado, la empresa habría producido un volumen de stock suficiente para abastecer al mercado hasta fin de año, una sobreproducción que se topó con una caída sensible en la demanda proveniente de hospitales, farmacias y droguerías, y que se completó con los plazos extendidos de pago que caracterizan a las licitaciones públicas, un cóctel que dejó a la firma sin oxígeno en la caja y sin margen para sostener la operación ni, mucho menos, para hacer frente a los compromisos salariales con su personal.
La intervención del Ministerio de Trabajo y la audiencia clave del lunes
El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires intervino en el conflicto y citó a la empresa a una audiencia programada para este lunes, en la que la compañía deberá presentar una propuesta concreta y verificable para resolver la situación de los trabajadores despedidos y de aquellos que todavía permanecen en relación de dependencia, en un paso que las autoridades laborales consideran indispensable para destrabar un conflicto que combina deudas salariales, cheques rechazados y un proceso de vaciamiento que, de no mediar una salida negociada, podría terminar en la quiebra lisa y llana de un laboratorio que supo ser referente en la producción de solución fisiológica en monodosis y de las gotas oftalmológicas que se comercializan bajo la marca Valmafilo.
La historia del laboratorio, de Haedo a Ituzaingó
Valmax fue fundada en 1980 por el farmacéutico austríaco Peter Ploder, egresado de la Universidad de Buenos Aires y radicado desde entonces en el partido de Haedo, donde la compañía echó raíces durante más de tres décadas; en 2014, Ploder vendió su participación mayoritaria y la empresa reorientó su actividad hacia la producción tercerizada y la participación en licitaciones públicas, un giro estratégico que modificó su perfil de negocio y que dejó la planta con una plantilla que se mantuvo entre las 60 y las 70 personas a lo largo de los últimos años, hasta llegar al presente que hoy muestra a 30 de esos trabajadores en la calle y a una fábrica que, por ahora, no produce.
- Fundación: 1980, por el farmacéutico austríaco Peter Ploder, egresado de la UBA y radicado en Haedo.
- Productos: solución fisiológica en monodosis y gotas oftalmológicas bajo la marca Valmafilo.
- Cambio de manos: en 2014, Ploder vendió su participación mayoritaria y la firma pasó a enfocarse en producción tercerizada y licitaciones públicas.
- Plantilla habitual: entre 60 y 70 empleados, actualmente reducida a 30 tras los despidos.
- Deuda salarial: mitad del sueldo de septiembre impaga, con pagos fraccionados desde mayo.
- Cheques sin fondo: 196 documentos rechazados por el Banco Central, por un total de 156.526.850 pesos.
- Próxima instancia: audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense programada para este lunes.
