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Jueves, 22 de octubre de 2026
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Villa Ortúzar se cocina a fuego lento: alquileres más baratos y locales grandes atraen a los nuevos gastronómicos

Un asador, una pastelería instalada en un galpón, una confitería y un restaurante con manteles y velas eligieron el barrio porteño de casas bajas. Pagan entre un 15 y un 20 por ciento menos de alquiler que en Chacarita o Núñez y, a cambio, le Apostan a que el público vaya a buscarlos.

Por Lucía CattaneoTurismo y temporada · · hace 2 h
Villa Ortúzar se cocina a fuego lento: alquileres más baratos y locales grandes atraen a los nuevos gastronómicos

Te lo digo de entrada: Villa Ortúzar no está de moda ni tiene la vereda llena de gente hambrienta un viernes a la noche. Y justamente por eso, varios cocineros y pasteleros lo eligieron para abrir. La lógica es simple y la voy a desarmar abajo.

La ocupación hotelera del fin de semana largo viene floja en la Ciudad, como suele pasar en esta época del año, con valores parecidos a los de julio pasado. Pero el movimiento que sí se nota es el de los nuevos locales gastronómicos del barrio, que aprovechan los alquileres bajos para ofrecer algo distinto.

La cuenta que hicieron los emprendedores

Los alquileres comerciales en Villa Ortúzar están entre un 15 y un 20 por ciento por debajo de lo que se paga en Chacarita o Núñez. Ese ahorro no se va al bolsillo del dueño: se transforma en metros extra. Más depósito, más cocina, más mesas en la vereda los días de sol, que en este barrio son casi todos porque las aceras son anchas y el tránsito peatonal es bajo.

A eso se le suma un dato clave para el que va en auto: estacionar en Villa Ortúzar no es una odisea como en Palermo o San Telmo. Para un restaurante con manteles largos y velas, eso es medio punto ganado antes de que el cliente pruebe el primer plato.

  • Un asador de corte clásico, con buena porción de carne y vino de la casa.
  • Una pastelería montada dentro de un galpón sobre un depósito de materiales, con mesas bien separadas y desayuno largo que se estira hasta el mediodía.
  • Una confitería de esas que resisten el paso de los años y siguen haciendo las tortas iguales que en los 90.
  • Un restaurante con manteles y velas, donde la velada arranca con una copa y termina con café en la mesa, sin apuro.

El barrio que ya estaba listo para recibirlos

Villa Ortúzar tiene su historia industrial, con usinas y fábricas que lo marcaron a principios del siglo XX, y hoy eso se ve en los galpones reconvertidos y en las casas bajas que le dan un aire tranquilo. Lo que nunca perdió fue una clientela de barrio fiel, que sostiene desde hace décadas una pizzería con cola en la vereda por la fugazzeta rellena, una parrilla abierta las 24 horas, una cervecería que arrancó en 1943 y un bar notable inaugurado en 1930.

Esa base de vecinos habituales fue el piso. Lo nuevo se apoya sobre eso. Cada local que abre suma una razón más para ir hasta allá, y eso anima al siguiente. El efecto es acumulativo, como cuando un café nuevo en una cuadra vacía termina llenándola de propuestas.

Los datos duros acompañan la movida. La Comuna 12, que incluye a Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan y Villa Pueyrredón, fue la que más creció en población entre 2010 y 2022, según el Censo. Más vecinos, más mesas, más sentido.

Si comparamos con el mismo fin de semana del año pasado, este año hay más locales nuevos abiertos en el barrio y la movida en redes se nota: ya no es un secreto entre iniciados, empieza a aparecer en las recomendaciones de fin de semana.

Mi recomendación para cerrar: si te acercás a Villa Ortúzar este finde, no te vayas sin pasar por la pizzería de siempre, esa de la fugazzeta que hace cola en la vereda. Después, sentate tranquilo en uno de los nuevos restaurantes con velas y dejate llevar. El barrio te espera sin apuro, como debe ser.

LC
Lucía CattaneoTurismo y temporada

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