Virrey del Pino: un muerto en un intento de robo, otros dos heridos en una entradera y un menor detenido en cuestión de horas
Los hechos, que la Justicia investiga como un posible robo seguido de muerte y una tentativa de robo agravado, ocurrieron el jueves y quedaron a cargo de la Fiscalía de Homicidios de La Matanza. Un sargento de la Policía Federal y efectivos de la Bonaerense quedaron fuera de toda imputación.
En una jornada atravesada por la violencia callejera, un joven de dieciocho años murió tras recibir un disparo en la cabeza cuando, junto con un cómplice que permanece prófugo, intentó robarle el automóvil a un sargento de la Policía Federal Argentina en la localidad de Virrey del Pino, partido de La Matanza. Horas más tarde, y a pocas cuadras del lugar, cuatro hombres fueron sorprendidos mientras asaltaban a un jubilado de sesenta y cinco años; tras una persecución y un tiroteo con efectivos de la Policía Bonaerense, dos de los atacantes resultaron heridos y un menor de diecisiete años quedó detenido. Las actuaciones fueron radicadas en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios del Departamento Judicial La Matanza, a cargo del fiscal Diego Rulli, bajo la carátula de robo agravado por el uso de arma en concurso con homicidio criminis causa, en el primer episodio, y de robo agravado en poblado y en banda con intervención de un menor, en el segundo.
El primer hecho: tentativa de robo y muerte del atacante
De acuerdo con lo reconstruido por la instrucción, el episodio inicial se desencadenó el jueves por la tarde, cuando dos hombres a bordo de un Volkswagen Polo azul interceptaron al suboficial con el propósito de apoderarse de su vehículo. El efectivo se identificó como integrante de la Policía Federal, extrajo su arma reglamentaria y disparó contra los agresores. Como consecuencia, uno de los atacantes fue alcanzado por un proyectil en la cabeza, mientras que el otro logró huir al volante del Polo. Una cámara de seguridad de la zona registró el momento en que el herido salió despedido del rodado y cayó sobre el capó.
Minutos después del tiroteo, un remisero fue interceptado por cinco personas que lo obligaron a trasladar al herido hasta una sala de atención médica ubicada en las cercanías de la Ruta 3, donde intervino la Unidad de Pronta Atención (UPA) número 18 de la Policía Bonaerense. Pese al intento de los profesionales por salvarle la vida, el joven falleció en el centro asistencial. La víctima fatal fue identificada como Thiago Sebastián Pereyra, de dieciocho años y oriundo de Guernica, quien registraba antecedentes penales. El fiscal Rulli se hizo presente en el lugar para conducir las primeras diligencias, entre ellas el relevamiento de cámaras, la toma de testimonios y el pedido de pericias balísticas sobre el arma reglamentaria del suboficial.
El segundo hecho: entradera, persecución y tiroteo
Esa misma noche, en el cruce de las calles Conde y Varela, efectivos de la Comisaría Tercera de Virrey del Pino advirtieron la comisión de un asalto en perjuicio de un jubilado de sesenta y cinco años que se disponía a ingresar a su vivienda a bordo de un Volkswagen Suran. Cuatro hombres redujeron al hombre, quien opuso resistencia y resultó golpeado. Tras consumar parcialmente el robo, los sospechosos escaparon en un Renault Fluence, lo que dio inicio a una persecución por parte del patrullero. La secuencia culminó con una colisión entre ambos rodados y un intenso tiroteo en la vía pública.
En lo que respecta al cuadro probatorio, la instrucción logró acreditar, mediante el registro fílmico de las cámaras de seguridad y los testimonios recabados, la mecánica del primer asalto y la participación de Pereyra y su cómplice aún prófugo. En el segundo episodio, los elementos secuestrados y las declaraciones de la víctima y de los efectivos intervinientes permitieron reconstruir la entradera y la posterior persecución. Resta establecer, mediante pericias balísticas y de dermotest, si las armas halladas en el segundo procedimiento fueron efectivamente utilizadas en el hecho.
En la esfera judicial, los representantes del Ministerio Público resolvieron no disponer medidas restrictivas respecto de los policías que participaron en ambos tiroteos. En el caso del sargento de la Policía Federal que repelió el primer asalto, el fiscal Rulli consideró que su actuación se encuadra en el cumplimiento del deber y en la legítima defensa, en tanto que, respecto de los efectivos de la Comisaría Tercera, la misma determinación fue adoptada por el fiscal de turno. En paralelo, se aguarda el resultado de las pericias sobre las armas secuestradas y la declaración indagatoria del menor detenido, paso procesal previsto para los próximos días en el Juzgado de Garantías del Joven número 1 de La Matanza, mientras se mantiene abierta la búsqueda del cómplice de Pereyra y del cuarto integrante del grupo que protagonizó la entradera.
Contexto: hechos graves recientes en la zona
La seguidilla de hechos se inscribe en un contexto de reiterados episodios violentos en Virrey del Pino. A comienzos de agosto, vecinos alertaron al 911 tras el hallazgo de un cuerpo en un descampado ubicado en el cruce de las calles 107 y Sapaleri, correspondiente a un hombre de alrededor de cuarenta años con la boca amordazada y tres vainas servidas a pocos metros, caso que también es investigado por la UFI de Homicidios de La Matanza. Las autoridades judiciales y policiales de la jurisdicción solicitaron la colaboración de cualquier persona que pueda aportar información sobre los prófugos, quienes pueden comunicarse de forma anónima al 911 o a la dependencia policial más cercana.
