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El billete de mil pesos pierde terreno en la canasta básica y cede espacio frente a las denominaciones mayores

En agosto de 2026, mil pesos alcanzaban apenas para 200 gramos de pan o 0,49 litros de nafta súper, según datos del Indec y de la Secretaría de Transporte. La caída del poder de compra coincidió con un cambio en la composición del efectivo: los papeles de diez mil y veinte mil pesos ganan circulación mientras el de mil, pese a reducirse desde su pico de 2024, sigue siendo el más numeroso.

Por Julián FerreyraEconomía y comercio · 19 de septiembre de 2026 · hace 2 h

El poder de compra del billete de mil pesos se desplomó en menos de una década y modificó de manera sensible la vida cotidiana de los hogares argentinos. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en diciembre de 2017 ese monto equivalía a 24,66 kilos de pan francés tipo flauta, mientras que en agosto de 2026 alcanzaba apenas para 0,20 kilos, es decir, 200 gramos. La diferencia resulta ilustrativa de un fenómeno que se repite en buena parte de la canasta de consumo masivo.

Vamos a los números: cuánto rendían mil pesos en alimentos y transporte

La pérdida de capacidad adquisitiva se observa con claridad al comparar el mismo monto con precios de distinto momento. Con mil pesos se podían adquirir 90,66 kilos de harina de trigo común 000 en diciembre de 2017, frente a 0,94 kilos en agosto de 2026, según las series de precios al consumidor que difunde el organismo estadístico. En el caso del arroz blanco simple, la comparación pasó de 45,25 kilos a 0,54 kilos. En las carnes, el retroceso fue igualmente marcado: el asado pasó de 7,55 kilos a 0,06 kilos, y el pollo entero, de 25,23 kilos a 0,21 kilos.

Fuera del rubro alimentos, la misma denominación también perdió terreno frente a los servicios de transporte y los combustibles. Según datos de la Secretaría de Transporte de la Nación, en diciembre de 2017 mil pesos equivalían a 166,7 boletos de colectivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras que en agosto de 2026 cubrían apenas 1,2 pasajes. En nafta súper, la capacidad de compra bajó de 44,13 litros a 0,49 litros, de acuerdo con los registros de la Secretaría de Energía.

El mapa del efectivo: cae la cantidad de billetes de mil y crecen los de diez mil y veinte mil

El recorrido del billete de mil pesos en términos de circulación acompañó la pérdida de poder de compra. La denominación comenzó a emitirse el 30 de noviembre de 2017 y alcanzó su mayor cantidad de unidades en julio de 2024, con 6.212 millones de papeles en circulación, según registros del Banco Central de la República Argentina. Desde agosto de ese año el volumen inició un descenso sostenido y en agosto de 2026 se ubicaba en 1.203,9 millones de unidades, una cifra aún elevada pero muy por debajo del máximo.

En paralelo, las denominaciones mayores ganaron protagonismo. En agosto de 2026 circulaban 947,1 millones de billetes de diez mil pesos y 816,7 millones de veinte mil pesos, estos últimos emitidos a partir de noviembre de 2024. El reemplazo de papeles por otros de mayor valor nominal permite movilizar montos equivalentes con menos unidades físicas, por lo que la caída en la cantidad de billetes de mil no implica, en sí misma, una reducción del dinero en circulación.

  • Pan francés tipo flauta: pasó de 24,66 kilos a 0,20 kilos entre diciembre de 2017 y agosto de 2026.
  • Harina de trigo común 000: pasó de 90,66 kilos a 0,94 kilos en el mismo período.
  • Arroz blanco simple: pasó de 45,25 kilos a 0,54 kilos.
  • Asado: pasó de 7,55 kilos a 0,06 kilos.
  • Pollo entero: pasó de 25,23 kilos a 0,21 kilos.
  • Boleto de colectivo en el AMBA: pasó de 166,7 pasajes a 1,2.
  • Nafta súper: pasó de 44,13 litros a 0,49 litros.
  • Billetes de mil en circulación: de un máximo de 6.212 millones en julio de 2024 a 1.203,9 millones en agosto de 2026.

A pesar del retroceso, el de mil pesos continúa siendo la denominación con mayor cantidad de unidades en circulación, por encima de los papeles de dos mil, cinco mil, diez mil y veinte mil. En términos de valor facial, la presencia del billete más chico se redujo de manera notable desde su pico, mientras que las denominaciones mayores muestran un crecimiento sostenido desde su introducción. El cambio en la composición del efectivo refleja, en buena medida, el impacto acumulado de la dinámica de precios sobre los cortes más pequeños de la moneda nacional.

JF
Julián FerreyraEconomía y comercio

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