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Electrificados: el 16% del mercado y apenas el 0,82% del parque, una brecha que se sostiene hasta 2031

Las ventas de vehículos eléctricos e híbridos se aceleraron en lo que va de 2026, pero la lentitud con la que se renueva el parque automotor impide que la transición se note en las calles: según proyecciones sectoriales, dentro de cinco años nueve de cada diez vehículos seguirán funcionando con nafta o gasoil, y la demanda de combustibles líquidos crecerá casi 15%.

Por Julián FerreyraEconomía y comercio · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 h

El dato es elocuente y viene de las estadísticas oficiales de patentamientos: en los primeros ocho meses de 2026, los autos electrificados representaron el 15,7% de los vehículos cero kilómetro inscriptos en la Argentina, y la proyección para diciembre los ubica en torno al 16,2% del total. Sin embargo, cuando se observa el conjunto del parque automotor que circula a diario por calles y rutas del país, esa proporción se diluye hasta volverse marginal.

Según el mismo informe sectorial, el parque automotor argentino alcanza hoy los 14,5 millones de unidades. De ese total, el 74,12% funciona con nafta, el 24,68% con gasoil y el 0,39% con GNC, mientras que los vehículos electrificados en todas sus variantes apenas suman el 0,82%. Los enchufables puros, entre eléctricos puros e híbridos con cable, no llegan a las veinte mil unidades en circulación, una cifra que contrasta con el ritmo de patentamientos y que obliga a mirar más de cerca la dinámica de renovación.

Una renovación tan lenta que lleva décadas

El periodista Julián Ferreyra, especializado en Economía y comercio, explica que la brecha entre las ventas y el parque tiene una causa estructural: los vehículos argentinos tienen una vida útil muy extendida y salen de circulación apenas unos 90.000 por año, equivalente al 0,6% del total, entre bajas registrales, obsolescencia y desguace. Vamos a los números: con ese ritmo, aun cuando los patentamientos de eléctricos crezcan de manera sostenida, el impacto sobre el total del parque tarda décadas en visibilizarse.

Comparado con el mismo mes del año anterior, el avance de los electrificados en el mercado cero kilómetro es significativo, pero al observar la composición total del parque la diferencia respecto de 2025 resulta casi imperceptible: el peso de la nafta y el gasoil combinados se mantiene por encima del 98%, frente a un promedio nacional que históricamente oscila en esa misma franja y que no muestra señales de en el corto plazo.

Proyección 2031: enchufables casi 12 veces más, pero apenas 1,73% del parque

Las proyecciones del sector indican que, de mantenerse las tendencias actuales, en 2031 el parque automotor alcanzará las 17,2 millones de unidades, un 17% más que en la actualidad. En ese escenario, los vehículos enchufables pasarían de unas 25.000 unidades a cerca de 298.000, lo que representa casi doce veces más que hoy. Aun así, esa cifra equivale apenas al 1,73% del parque total: la inmensa mayoría de los autos que circulen en cinco años seguirá dependiendo de combustibles líquidos.

La consecuencia económica para los conductores y para el mercado de combustibles es directa. El consumo de nafta y gasoil subiría de 15.000 millones de litros anuales en 2026 a 17.200 millones en 2031, un incremento del 14,5% que refleja el crecimiento vegetativo del parque más la mayor demanda por kilómetro recorrido. El ahorro que generaría el parque eléctrico proyectado, estimado en unos 410 millones de litros menos respecto a vehículos equivalentes a nafta, quedaría absorbido por el aumento general de la flota.

La red de carga: otro freno concreto

Para quienes evalúan dar el salto a un vehículo enchufable, la infraestructura de carga aparece como otro condicionante. La Argentina dispone hoy de unos 318 puntos de carga públicos o semipúblicos para casi 19.400 vehículos enchufables, lo que arroja una relación de 61 autos por cargador, frente a un promedio internacional de referencia cercano a los 11. Para 2031, con una flota proyectada de 298.000 enchufables, las necesidades se acercarían a los 29.800 puntos de carga, una cifra que pone en perspectiva el esfuerzo de inversión pendiente.

En definitiva, el cuadro que describen las cifras muestra una transición que avanza con fuerza en las concesionarias pero que, por la propia inercia del parque automotor argentino, tardará años en trasladarse a las calles. Julián Ferreyra señala que, en términos descriptivos y técnicos, la fotografía hacia 2031 sigue dominada por la nafta y el gasoil, y que tanto la oferta de vehículos electrificados como la infraestructura de carga enfrentarán el desafío de acortar esa brecha sin descuidar la base del parque que, por volumen, continuará marcando la dinámica del consumo de combustibles en el país.

JF
Julián FerreyraEconomía y comercio

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