La Feria del Libro de Neuquén se despide este sábado con una maratón cultural que va hasta la medianoche
La 13.ª edición cierra su última jornada en el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas del Parque Central, con talleres, teatro, lecturas y conversaciones que mezclan a Borges, poesía y hasta una guía de vinos patagónicos.
Apuren el café y carguen la mochila: este sábado 19 de septiembre es la última oportunidad para pisar la Feria del Libro de Neuquén. La organización decidió estirar el horario hasta la medianoche y mover todo lo que estaba previsto para el domingo a esta jornada, porque el clima que se viene no acompaña. Así lo comunicaron el viernes por la noche en las redes oficiales del encuentro.
La cita es en el Museo Nacional de Bellas Artes y en las globas del Parque Central, de 10 a 00. Es el cierre de la edición número 13, que lleva el nombre Marcelo Martín Berbel. Quienes tenían pensado volver mañana, domingo 20, deberán repensar la agenda: ese día el predio permanecerá cerrado por las condiciones meteorológicas previstas.
Una grilla para todos los gustos
Para una salida con chicos, el sábado reserva el taller de escritura Instrucciones para jugar, coordinado por Nina Jäger. Es una de esas propuestas donde los más chicos descubren que las palabras también se usan para inventar reglas de juego, algo así como armar un manual de instrucciones pero con la imaginación como única materia prima.
En el stand 93 de la Carpa Rayuela, Editorial Ruedamares presenta dos títulos para las infancias: Rondas al sol, un libro de poesía de Paula Asencio, y El descuido de lo leve, el poemario de Leticia Godoy. Si el plan es ir con la familia, vale la pena pasar por ahí temprano, antes de que la concurrencia se vuelque hacia la noche.
- Soledad Barruti y Darío Sztajnszrajber presentan Historias de amor y de muerte, una charla cruzada donde la filosofía y la gastronomía se dan la mano.
- La Tecnicatura Superior en Actuación de la ESBA lleva una obra sobre la Noche de los Bastones Largos, un recuerdo de aquella intervención de 1966 en las universidades argentinas que todavía duele.
- Recital poético con autoras de Editorial Tanta Ceniza, para quienes gustan de escuchar poesía en voz alta.
- Conversación sobre Borges a cargo de Enriqueta Morillas Ventura, centrada en Ginebra y los expresionistas, es decir, el cruce entre el escritor porteño y la cultura europea de entreguerras.
- Charla y taller de Diego Fabián Gómez sobre una aplicación neuquina pensada para escritores, una herramienta digital que busca ordenar la tarea creativa como una agenda de turnos.
- Presentación de Terroir de la Patagonia Argentina, de Guillermo Olivera, una guía de turismo del vino regional que recorre viñedos y paisajes.
- Pablo Lautaro presenta Microdistancias literarias en el stand 71 de Escritores Independientes, para fanáticos de los textos que caben en tres líneas.
Borges y un becario en primera fila
Hay, además, dos propuestas que se cruzan con Jorge Luis Borges: además de la charla de Morillas Ventura, Pablo Montanaro recorre la visita que el autor hizo a Neuquén. Para los que no lo saben, es como rastrear la huella de un turista famoso en una ciudad que no suele figurar en las postales internacionales: pequeño archivo, mucho material propio y un montón de preguntas sin responder. Una becaria del equipo organizador me contaba entre risas que la organización intentó recuperar recortes de diarios locales de la época, pero que varios están amarillentos y casi ilegibles, como esas cartas de la abuela que uno guarda sin animarse a tirar.
La actividad termina a la medianoche del sábado. ¿Y eso para qué sirve? Para entender que una feria del libro no es solo un paseo: es la excusa para comprar un libro que no buscábamos, escuchar a un autor que no conocíamos y volver a casa con la cabeza llena de preguntas nuevas. La pregunta que queda flotando es por dónde empezar: si por los talleres para chicos, por la obra de teatro, por el vino patagónico o por ese Borges neuquino que sigue dando sorpresas.
