La nueva Carrie lee para liberarse: la serie esconde toda una biblioteca de guiños
Summer H. Howell encarna a una protagonista que descubre el mundo a través de libros censurados; la pista más llamativa conduce al próximo film de su director, previsto para 2027.
Yo la vi a una chica del público salir del preestreno con el libro de Margaret Atwood bajo el brazo y la cara iluminada, como recién salida de un bautismo, y entendí que esta versión televisiva de Carrie, la novela de Stephen King, no es la de las pelotas de sangre que recordamos del clásico del 76 sino otra cosa, más silenciosa y más literaria, que toma la lectura como motor narrativo y como trinchera de su protagonista. Summer H. Howell interpreta a una chica educada en casa por su madre, Margaret White, a quien Samantha Sloyan le da un fanatismo de hielo; cuando la joven llega por primera vez al colegio y se codea con chicos de su edad, es a través de las páginas como empieza a entender lo que su madre le había vedado.
La puerta de entrada es una frase que pocos compañeros entienden. En su primer día, Carrie intenta romper el hielo citando a J. M. Barrie, de su Peter Pan: "¿Establecemos una nueva regla de vida a partir de esta noche: intentar siempre ser un poco más amables de lo necesario?". Nadie le sigue el juego, y ahí empieza su camino en la biblioteca del instituto, guiada por el orientador Peter Morton, a quien Tim Bagley le pone un tono entre bonachón y extraviado.
Cinco libros censurados como declaración de principios
En el segundo episodio, Carrie elige cinco títulos que comparten un rasgo: todos fueron objeto de intentos de censura en escuelas norteamericanas por abordar cuestiones de sexualidad, racismo, libertad individual o cuestionamiento de la autoridad. La selección no parece casual: es exactamente el universo que Margaret White intenta mantener lejos de su hija, y por eso leer se vuelve un acto de rebeldía.
- El cuento de la criada, de Margaret Atwood
- Alguien voló sobre el nido del cuco, de Ken Kesey
- Sé por qué canta el pájaro enjaulado, de Maya Angelou
- Buscando a Alaska, de John Green
- Anoche en el Telegraph Club, de Malinda Lo
La pista que cruza hacia El Exorcista
Hay un detalle que a mí, personalmente, me hizo pegar un salto en el sillón: alrededor del minuto 31 del segundo episodio, otra estudiante aparece leyendo El Exorcista en la biblioteca. No parece un guiño gratuito. El director de la serie tiene en producción El Exorcista: Mártires, una nueva entrega de la franquicia con Scarlett Johansson y Chiwetel Ejiofor, prevista para llegar a los cines en marzo de 2027. La serie arma así dos capas de referencias: una interna, donde los libros que lee Carrie van marcando su arco de crecimiento, y otra externa, que conecta esta historia con otros títulos del género y con proyectos en curso del mismo realizador.
Me quedé pensando en qué pasa cuando una serie decide confiar en su público y dejar que las bibliotecas hablen. A la salida del pase al que asistí, una mujer que se identificó como docente me dijo, mientras buscaba su auto: "Si los pibes vieran esto en lugar de lo que ven, capaz vuelven a leer". Lo comparto porque me parece que resume, sin quererlo, el alma de esta Carrie.
