La psicóloga Cynthia Wila repasó cómo los mandatos familiares se transforman en culpa cotidiana
La especialista plantea revisar las expectativas que madres y padres depositan en los hijos y distinguir la responsabilidad por los propios actos del reproche permanente que sobrevive en la adultez.
La psicóloga Cynthia Wila, autora del ensayo La culpa, publicado por Paidós, explicó de qué manera las expectativas que madres y padres depositan en sus hijos pueden convertirse en una carga difícil de sostener, incluso cuando se transmiten con afecto. El planteo fue difundido esta semana y recoge ejes centrales de su libro.
Deseos que se trasladan de generación en generación
Según confirmó a este medio, Wila sostuvo que las aspiraciones de los adultos pueden incluir proyectos que ellos mismos no lograron concretar. Cuando esas metas se trasladan a los hijos, aparece una demanda que, desde su perspectiva, resulta imposible de satisfacer: cumplir con los deseos pendientes de otra persona.
La psicóloga advirtió que no hacen falta palabras hirientes para generar esa carga. Un pedido expresado con cariño puede dejar igualmente abierta la inquietud por saber qué esperan los adultos y qué habría que hacer para obtener su aprobación. Esa búsqueda, agregó, puede provocar angustia y culpa.
Normas, mandatos y responsabilidad
Wila diferenció dos tipos de exigencias que conviven en la crianza:
- Las normas que ayudan a convivir, como las que ponen límites a la agresividad.
- Los mandatos que restringen las elecciones personales y quedan asociados al miedo a perder el afecto de quienes los transmiten.
La especialista señaló además que las voces y los juicios recibidos durante la infancia pueden incorporarse como reproches propios. En la adultez, la exigencia puede persistir aunque ya no haya alguien formulándola desde afuera.
Frente a ese mecanismo, propuso detenerse a pensar qué está pasando y examinar la responsabilidad concreta por los propios actos. El planteo apunta a revisar de qué se acusa cada persona, en lugar de sostener un cuestionamiento permanente sobre sí misma. Wila aclaró que la influencia de la familia, la educación, la religión y la cultura varía según las experiencias de cada persona, por lo que describió recorridos individuales atravesados por palabras, gestos y situaciones vividas.
En desarrollo. Próxima actualización: 21:00.
