Neuquén bajo el agua: siete días de lluvia sin respiro y un municipio que no se guarda nada
La capital neuquina acumula una semana entera de precipitaciones. Cuadrillas, motobombas y un sistema de desagote que el municipio defiende como funcionando. Acá, el detalle de lo que se hizo, lo que falta y cómo alertar si te toca.
Te lo cuento de arranque, porque sé que es lo primero que querés saber: en Neuquén capital seguís con pronóstico de lluvias variables hasta el viernes, con tormentas puntuales que pueden aparecer en cualquier momento. La ciudad lleva siete días consecutivos bajo agua y la ocupación hotelera del fin de semana se mantiene en niveles normales para la temporada baja, sin cancelaciones masivas, aunque con algunos turistas que reprogramaron actividades al aire libre por el mal tiempo.
Para comparar con el año pasado, en esta misma fecha de 2024 la ciudad había atravesado una seguidilla similar de lluvias, pero con acumulados inferiores en el casco céntrico. Lo que cambió fue la intensidad: este año la carga cayó en pocas horas y eso puso a prueba todo el sistema de desagote.
Qué se hizo y dónde
- Defensa Civil, Limpieza Urbana, Espacios Verdes, Mantenimiento Vial e Infraestructura trabajan juntas desde el primer día de alerta.
- Las cuadrillas limpiaron rejillas, desobstruyeron bocas de tormenta y revisaron ductos principales en toda la ciudad.
- En la intersección de Chubut y Santa Cruz se usaron equipos Vactor para sacar sedimentos y restos de obra.
- Se activaron las lagunas de atenuación del barrio 127 Hectáreas, un predio de más de nueve hectáreas que absorbe el excedente cuando el río Limay sube.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, explicó que la infraestructura de drenaje está pensada para absorber entre 15 y 20 milímetros de agua acumulada por día sin generar anegamientos graves en las zonas más pobladas. Esa capacidad se puso a prueba esta semana y, según la evaluación municipal, los resultados fueron positivos en el casco céntrico.
La avenida Mosconi fue la gran protagonista. Las obras recientes del sistema pluvial hicieron que las colectoras derivaran el agua hacia los conductos principales con rapidez. Así se evitó la acumulación histórica del Bajo, esa zona que cada vez que llovía fuerte terminaba con tránsito cortado y locales comerciales inundados.
Las zonas que la pasan peor
Acá es donde la cosa se complica. En los barrios sin cordón cuneta ni asfalto, como la Meseta y Valentina Norte, el barro frena el ingreso de maquinaria pesada. Las cuadrillas recurren a motobombas para sacar el agua estancada y garantizar que vecinos y transporte puedan circular. Las tareas de nivelación y reparación definitiva quedan pendientes hasta que el suelo esté firme.
El sistema de desagüe de la ciudad vuelca sus aguas en dos colectores: el arroyo Durán y el canal Villa María, ambos con descarga final en el río Limay. Cuando el Limay sube demasiado, se activan las lagunas de atenuación para bajar el nivel del arroyo y acelerar el drenaje en los barrios del sur.
Qué hacer si te toca
- Llamá al 103 si tenés una emergencia por anegamiento en tu casa.
- Llamá al 147 para reportar calles inundadas, rejillas tapadas o problemas de desagote.
- Ambas líneas funcionan las 24 horas, todos los días de la semana.
- El municipio pide no sacar la basura en zonas anegadas para no tapar las bocas de tormenta.
- Evitá circular por calles de tierra en la Meseta y Valentina Norte hasta que se seque el barro.
Y ahora sí, el dato que me pediste al final. Si estás en Neuquén este finde y necesitás un lugar para comer rico y seco, te recomiendo el restaurante Fuegos, en el centro: buena mesa, ambiente cálido y refugio perfecto para escapar de la lluvia.
